
El presidente de Donald Trump lanzó una fuerte advertencia contra Irán al asegurar que podría ordenar un ataque militar en los próximos días si no se alcanza un acuerdo sobre el programa nuclear iraní. La declaración fue realizada en Washington durante la reunión inaugural de su Consejo de Paz, donde dio un plazo de 10 días para una definición.
“Quizás tengamos que ir un paso más allá, o quizás no. Quizás lleguemos a un acuerdo”, afirmó el mandatario. Y añadió: “Lo sabrán probablemente en los próximos 10 días”.
Según trascendió, el ejército estadounidense ya estaría preparado para iniciar un operativo este mismo fin de semana, aunque Trump aún no tomó una decisión definitiva.
Advertencia directa y presión diplomática
En su mensaje, Trump volvió a exigir a Teherán que se sume a una negociación bajo los términos de Washington. “Ahora es el momento de que Irán se una a nosotros en un camino que complete lo que estamos haciendo. Y si se unen, será fantástico. Si no se unen, también será fantástico, pero será un camino muy diferente”, sostuvo.
El presidente fue aún más contundente al cerrar su discurso: “Si no sucede, no sucede. Sucederán cosas malas si no sucede”.
Las declaraciones se producen horas después de una segunda ronda de conversaciones indirectas entre ambos países. Desde el lado iraní, el canciller Abbas Araghchi aseguró que hubo avances y que se logró un entendimiento sobre “principios rectores” para un eventual acuerdo.
Irán niega estar desarrollando un arma nuclear, aunque admite el enriquecimiento de uranio, algo que Washington busca frenar completamente. Teherán se mostró dispuesto a reducir ese enriquecimiento y someterlo a inspecciones internacionales rigurosas, pero rechaza limitar su arsenal de misiles, al considerarlo un principio no negociable.
Mientras tanto, Estados Unidos continúa reforzando su presencia militar en el Golfo Pérsico, en un movimiento que aumenta la presión geopolítica en la región.
Trump defendió su postura al señalar que sin la amenaza de acción militar, la estabilidad regional estaría en riesgo. “Tenemos que llegar a un acuerdo significativo. De lo contrario, ocurrirán cosas malas”, insistió.
Un contexto interno explosivo en Irán
La escalada diplomática coincide con un clima de fuerte tensión interna en Irán. El país atraviesa el período final de los 40 días de luto por las víctimas de la represión estatal contra protestas masivas ocurridas a fines de 2025. Organizaciones de derechos humanos denuncian que al menos 7.000 personas murieron durante esas manifestaciones.
En distintas ciudades se registraron nuevas concentraciones y consignas contra el régimen. En el cementerio Behesht Zahra, en Teherán, se escucharon cánticos como “Mil personas detrás de cada muerto”. En otras localidades también hubo consignas contra el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei. Las fuerzas de seguridad intentaron dispersar algunas manifestaciones y, según registros difundidos en redes sociales, realizaron disparos al aire.
La situación coloca a Medio Oriente en una cuenta regresiva diplomática y militar. Con tropas estadounidenses en alerta, negociaciones en curso y una crisis interna en Irán, los próximos diez días podrían resultar decisivos para definir si prevalece el diálogo o si el conflicto escala a un nuevo enfrentamiento armado.

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