
David Beckham se refirió por primera vez al fuerte conflicto familiar que salió a la luz luego de que su hijo mayor, Brooklyn, lo acusara a él y a su esposa Victoria de manipular a la prensa y de intentar sabotear su relación con Nicola Peltz. El descargo del joven, difundido a través de sus historias de Instagram, puso en jaque la imagen pública de “familia perfecta” que históricamente sostuvo el Clan Beckham.
El empresario y presidente del Inter Miami evitó hacer declaraciones ante la prensa durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos. Sin embargo, horas más tarde decidió referirse al tema en una entrevista con el programa financiero Squawk Box de la cadena CNBC.
Sin responder de manera directa a cada una de las acusaciones, Beckham optó por un discurso firme y diplomático, centrado en el impacto de las redes sociales, especialmente en los jóvenes. “Siempre he hablado de las redes sociales y su poder. Para bien y para mal. Lo malo que hemos hablado sobre el acceso a los niños hoy en día es que puede ser peligroso”, expresó.
En esa línea, destacó también el uso positivo de estas plataformas cuando se emplean con responsabilidad. “Personalmente, especialmente con mis hijos, he descubierto que es importante usarlas con buenas intenciones. He podido usar mi plataforma y mis seguidores para UNICEF, y ha sido la herramienta más importante para concienciar a la gente sobre lo que está sucediendo en el mundo con los niños”, señaló.
Lejos de profundizar en el escándalo familiar, el exfutbolista habló desde una mirada paternal y educativa. “He intentado hacer lo mismo con mis hijos, educarlos. Cometen errores, pero a los niños se les permite cometerlos. Así es como aprenden. Eso es lo que intento enseñarles”, sostuvo.
Finalmente, y a diferencia de lo expresado por Brooklyn en su comunicado, Beckham evitó desmentirlo o confrontarlo públicamente, dejando en claro que respeta su derecho a expresarse. “A veces hay que dejar que ellos también cometan esos errores”, concluyó.
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