
Una investigación que comenzó en diciembre pasado culminó con el desmantelamiento de una organización dedicada a la importación irregular y comercialización de objetos extranjeros. Mediante dos allanamientos estratégicos, las fuerzas de seguridad lograron frenar una maniobra delictiva que movía millones en artículos de electrónica, perfumería y bazar, los cuales se ofrecían a través de tiendas virtuales y redes sociales sin ningún tipo de registro legal.
Los procedimientos, a cargo de la División Organizaciones Criminales, se llevaron a cabo en una vivienda de un barrio privado en el partido bonaerense de San Vicente y en un depósito ubicado en la calle Belaustegui al 2500, en el barrio porteño de Villa General Mitre. En el country de zona sur, los agentes localizaron al presunto líder de la banda, quien ahora enfrenta cargos por infracción a la Ley 22.415 (Código Aduanero).
Además de los productos valuados en 120 millones de pesos, la policía secuestró una camioneta Toyota SW4, un Volkswagen Nivus y un Fiat Fiorino. También incautaron computadoras, celulares y documentación clave para la causa que tramita el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N° 5.
Para atrapar a los sospechosos, la Justicia autorizó el uso de un “agente revelador”. Este oficial encubierto se infiltró en la organización y realizó compras controladas, logrando obtener las pruebas necesarias para confirmar el modus operandi de la estructura. La banda no solo acopiaba la mercadería, sino que contaba con puntos de exhibición y una logística aceitada para las entregas.
Este golpe se suma a otro procedimiento de similares características realizado a mediados de diciembre de 2025 en Lanús y Quilmes. En aquella oportunidad, las autoridades secuestraron más de 700 bultos con herramientas y juguetes. Con estas acciones en el inicio de 2026, el Gobierno busca endurecer los controles sobre el comercio ilegal que crece al amparo de las plataformas digitales y los depósitos clandestinos en el Conurbano y la Capital.
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