
Investigadores del Conicet anunciaron el descubrimiento de una nueva especie de dinosaurio saurópodo en la provincia de Neuquén, un hallazgo que refuerza la importancia paleontológica de la Patagonia como uno de los lugares más ricos del mundo en restos de dinosaurios gigantes.
El dinosaurio fue bautizado Yeneen houssayi, en reconocimiento a la cultura tehuelche y al científico argentino Bernardo Houssay, Premio Nobel y fundador del Conicet. Vivió hace aproximadamente 83 millones de años y perteneció al grupo de los titanosaurios, gigantes herbívoros característicos de la era del Cretácico.
El estudio, publicado en la revista Historical Biology, describe que se trata de un titanosaurio de entre 10 y 12 metros de largo, con cabeza pequeña y un esqueleto axial “excepcionalmente bien conservado”, lo que permite a los paleontólogos reconstruir con precisión su anatomía y compararlo con otras especies conocidas.

Los restos se recuperaron tras más de 20 años de trabajo en la zona de La Invernada, cerca de Rincón de los Sauces, una área que ha sido escenario de múltiples hallazgos fósiles que aportan datos sobre la diversidad de dinosaurios en la región.
Este nuevo descubrimiento se suma a otros grandes saurópodos hallados en la Patagonia y abre nuevas preguntas sobre la evolución y adaptación de los titanosaurios en el Cretácico Superior, un período en el que estos animales dominaron los paisajes del sur del planeta.
La Patagonia argentina continúa consolidándose como un sitio clave para la paleontología mundial, con descubrimientos que no solo amplían el catálogo de especies sino que también permiten comprender mejor cómo era la vida en la prehistoria.
Comentarios