
Después de años de obras y varias postergaciones, el Howard Johnson Plaza Rosario, ubicado frente al Casino City Center, tiene finalmente fecha de inauguración. El nuevo hotel cinco estrellas abrirá sus puertas el 26 de noviembre y contará con 96 habitaciones, salones para eventos, piscina, spa, gimnasio, gastronomía y una propuesta recreativa que sumará una cancha de pádel, además de espacios para el público familiar.
Al frente del proyecto está Alejandra Molinaro, quien atraviesa los últimos días antes de la apertura con el foco puesto en completar los detalles que todavía quedan pendientes. Esta semana se concretó uno de los pasos más importantes para poner en marcha el establecimiento, ya que quedó conectado el sistema eléctrico completo del edificio después de una obra que obligó a renovar prácticamente desde cero una instalación que había quedado obsoleta.
Para Molinaro, la puesta en funcionamiento de todo el sistema significó un avance decisivo después de un proceso que, además del dinero, insumió mucho más tiempo del previsto. Con la electricidad resuelta, el objetivo ahora está puesto en completar los últimos certificados y habilitaciones necesarios para que el hotel pueda comenzar a operar.
El gas y el agua ya están terminados, mientras que la documentación para obtener el certificado final de obra y avanzar con la habilitación municipal ya está en marcha, por lo que, aunque la fecha de inauguración está definida, todavía no se están tomando reservas.

Un proyecto que cambió de categoría
El emprendimiento frente al Casino comenzó hace más de una década con una escala diferente a la que finalmente tendrá el establecimiento. El edificio atravesó distintas etapas y períodos de pausa hasta que la familia Molinaro decidió reactivar el proyecto con un nuevo enfoque, asociado a una marca internacional que implicó elevar el nivel de infraestructura y servicios.
La llegada de Howard Johnson significó una reconversión profunda del proyecto original, que pasó de una propuesta de tres o cuatro estrellas a un hotel de categoría superior, con estándares internacionales y servicios pensados para captar tanto al pasajero corporativo como al turismo familiar y de fin de semana.
El establecimiento tendrá 96 habitaciones y cinco salones para eventos, además de piscina, spa, gimnasio y un área gastronómica. La operación, comercialización y administración estarán en manos de GTH, Gestión y Talento Hotelero, una firma cordobesa que ya gestiona establecimientos de la cadena en Cariló y Resistencia y que tendrá a su cargo el funcionamiento integral del hotel en Rosario.
Pádel, juegos y un lago
Uno de los cambios con relación al proyecto original será la transformación del espacio que originalmente estaba destinado a una cancha de tenis, donde se construirá una cancha de pádel, mientras que también se sumarán juegos infantiles y equipamiento deportivo. Parte de esas compras ya está realizada y las habitaciones se encuentran prácticamente listas, con las camas instaladas y los principales elementos de equipamiento colocados.
Otro de los proyectos previstos es la puesta en valor del lago artificial ubicado hacia el sector de Circunvalación, que actualmente cumple principalmente la función de reservorio y que, en una segunda etapa, será acondicionado para integrarlo de una manera más atractiva al entorno del hotel.
Una historia de demoras y cambios de rumbo
El hotel frente al Casino ya había sido noticia en varias oportunidades por sus distintas fechas tentativas de apertura, que fueron modificándose a medida que aparecían nuevos obstáculos. La construcción original comenzó hace más de una década y atravesó un largo período de pausa hasta que la familia Molinaro decidió retomar el proyecto y darle una nueva orientación.
Hacia 2019, el emprendimiento tomó un nuevo impulso con la decisión de asociarse a Howard Johnson, un cambio que implicó elevar la categoría del establecimiento y, con ella, también las exigencias de infraestructura, servicios y equipamiento. Lo que inicialmente había sido pensado como un hotel de menor categoría comenzó entonces a tomar la forma de un establecimiento cinco estrellas.
A partir de allí aparecieron nuevos desafíos, desde la situación económica hasta la complejidad de las obras y los trámites necesarios para poner en funcionamiento un hotel de estas características. Cada etapa demandó más tiempo del previsto y la fecha de apertura fue quedando sucesivamente hacia adelante.
La apertura también llega en un momento en el que Rosario busca consolidarse nuevamente como destino para congresos, eventos y turismo de fin de semana, con una oferta hotelera que necesita sumar plazas de categoría para acompañar esa estrategia.
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