
El caso que investiga el asesinato de Marcelo Longhi, ex rugbier y presidente del club Vilo de Vicente Lopez, sufrió un cambio inesperado y rotundo en las últimas horas. La Justicia tomó la decisión de detener a su socio y mejor amigo, Pablo Achard, acusado de ser partícipe en el crimen.
El sindicado es titular de una empresa de seguridad privada, colaboró con la investigación en un primer momento y supo declarar varias veces como testigo.
Sin embargo, destacaron desde la investigación que “se tardaron varias semanas en dar con los sospechosos porque habían realizado varias maniobras de distracción”. Y añadieron: “Se llegó a este resultado por las distintas pericias tecnológicas. Lo que se encontró dentro del celular de la víctima fue la clave. Achard era una de las personas de confianza de la familia Longhi”.

Por otro lado, las autoridades buscan al casero del campo que la víctima alquilaba en la zona de Tomás Jofré. En el día de la fecha buscaron detenerlo, no obstante, no se encontraba en el lugar.
Longui fue hallado sin vida en la caja de su camioneta el miércoles 12 de enero por la noche. La autopsia preliminar determinó que al dirigente le quebraron el cuello para asesinarlo. El hecho se produjo a 150 metros de un puente de la Ruta Provincial 42, a la altura de Luján. Según informaron fuentes policiales, el cadáver presenta lesiones en el rostro, ojo y sien derechas, y una herida punzante en la zona baja temporal izquierda. Además, cortes en miembros inferiores y quemaduras en el antebrazo.
Asimismo, a un kilómetro del lugar, los peritos divisaron recipientes similares a los que estaban en el rodado. Por eso, la principal hipótesis es que habrían trasladado al ex deportista desde ese sitio hasta su auto.
“Hasta que no esté el informe de la autopsia no se puede confirmar que se haya tratado de un homicidio”, indicaron desde fiscalía.
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