
La Cámara de Diputados volverá a sesionar este miércoles en una jornada atravesada por la tensión política que dejó el frustrado intento opositor de avanzar contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Apenas un día después de la fallida sesión impulsada para debatir proyectos vinculados al funcionario, el oficialismo buscará ahora encauzar una agenda propia en el recinto, con una serie de acuerdos internacionales, un pago millonario a bonistas y el tratamiento del denominado “Súper RIGI” como ejes centrales del debate.
La sesión se desarrollará en un contexto marcado por la polémica en torno a Adorni, sobre quien la oposición pretende avanzar con una interpelación e incluso con una eventual moción de censura. En la antesala de este nuevo debate, el oficialismo logró desactivar la ofensiva opositora al habilitar el funcionamiento de las comisiones donde deberán discutirse los proyectos dirigidos contra el jefe de Gabinete, una maniobra que le permitió evitar que los bloques dialoguistas dieran quórum en la sesión de este martes y, al mismo tiempo, despejar el camino para sostener la convocatoria de este miércoles.
Con ese escenario parcialmente despejado, La Libertad Avanza intentará avanzar con un temario que combina cuestiones de política exterior, litigios financieros y un nuevo régimen de promoción de inversiones. El primer tramo de la sesión estará dedicado a la aprobación de acuerdos internacionales, entre ellos un convenio para evitar la doble imposición con Francia, otro sobre pesca ilegal firmado en Roma en 2009 y convenios de seguridad social con Suiza y San Marino.
Luego llegará uno de los puntos que más preocupa al oficialismo: la aprobación de los acuerdos de conciliación celebrados entre la Argentina y Branbridge Ltd, así como con el grupo de acreedores encabezado por Attestor Value Master Fund. Se trata de un expediente con plazo perentorio, ya que el Gobierno necesita que quede aprobado antes de fin de mes, luego de dos suspensiones previas. La iniciativa ya cuenta con media sanción del Senado desde comienzos de junio y habilita el pago de 171 millones de dólares a tenedores de títulos públicos que iniciaron sus demandas en 2001 y no ingresaron al acuerdo alcanzado en 2016 durante la gestión de Mauricio Macri con la mayoría de los holdouts.
El último gran eje de la jornada será el debate del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, más conocido como “Súper RIGI”. El proyecto apunta a atraer inversiones de gran escala en sectores tecnológicos y productivos aún no desarrollados en el país, a partir de un esquema de beneficios fiscales, cambiarios y regulatorios excepcionales, sumados a garantías de estabilidad a largo plazo.
Entre las ventajas previstas para quienes adhieran al régimen figuran rebajas en el impuesto a las Ganancias, amortización acelerada, posibilidad de deducir quebrantos sin límite temporal, créditos fiscales para IVA, exenciones en derechos de exportación e importación, alícuotas especiales en contribuciones patronales y eliminación de determinados tributos locales. Durante el tratamiento en comisión se incorporaron modificaciones para sumar apoyos, entre ellas la inclusión del desarrollo de nuevas capacidades técnicas, científicas y tecnológicas como uno de los objetivos prioritarios del esquema.
Además, el texto establece que la definición y acreditación de las “nuevas actividades económicas” quedará sujeta a los criterios que establezca la reglamentación, por lo que buena parte de la instrumentación del régimen quedará en manos del Poder Ejecutivo. El plazo para adherir será de cinco años desde la entrada en vigencia de la reglamentación, con posibilidad de una única prórroga de hasta un año, siempre que el Gobierno la justifique mediante un decreto fundado y publique una evaluación previa sobre el desempeño del programa.
Más allá del temario formal, en el oficialismo descuentan que el arranque de la sesión estará atravesado por nuevos cruces políticos a raíz del caso Adorni. La oposición buscará instalar nuevamente en el recinto las acusaciones contra el jefe de Gabinete, en una semana en la que el Gobierno logró bloquear, al menos de manera transitoria, el avance parlamentario de los proyectos en su contra. Por eso, aunque la agenda oficial se concentra en acuerdos, pagos y promoción de inversiones, el debate en Diputados amenaza con volver a girar, una vez más, alrededor de la figura del principal funcionario apuntado por la oposición.
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