
Este martes, familiares y compañeros de Marcos Daloia le brindaron una despedida final al chofer de la línea K que había sido baleado en la tarde del jueves pasado en zona oete y que murió este domingo, en medio de una escalada violenta de las bandas narco en Rosario. Desde la UTA, finalizado el velorio, empezaron a retomar las actividades que estuvieron paralizadas desde el momento en el que se supo de la balacera.
“Estamos todos muy tristes. Volver a trabajar va a ser muy duro. Te podría decir que como toda la sociedad en general, lamentablemente uno se va acostumbrando a todo esto. Ahora suponemos que van a incrementar los controles, sobre todo en las horas más críticas. Esperamos que así sea”, le dijo a Red Boing uno de los compañeros de trabajo de Marcos, chofer de la línea 107.
Como a César Roldán, el colectivero al que asesinaron el pasado sábado 4 de diciembre cuando manejaba una unidad de la línea 122, a Marcos también lo mataron mientras estaba trabajando. Y en ambos casos, los choferes fueron víctimas de disparos de bandas narcocriminales. Así, al gremio de los choferes le tocó despedir a dos de los suyos en apenas tres meses de diferencia.

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