
Un policía santafesino fuera de servicio comenzó a ser juzgado por el intento de asesinato de un hombre que sobrevivió a dos disparos en la cabeza y que, tras un largo proceso de recuperación, logró declarar y señalarlo como el autor del ataque.
El acusado es Omar Alejandro Alfredo “Pitu” García, quien se encuentra en disponibilidad dentro de la fuerza desde hace cuatro años y en prisión preventiva desde hace tres. El juicio oral comenzó este viernes y está a cargo de un tribunal integrado por Rodrigo Santana, Paola Aguirre y Pablo Pinto.
El fiscal Alejandro Ferlazzo lo acusa de haber intentado matar a Emanuel Celis el 3 de mayo de 2022, en la intersección de Buenos Aires y Alzugaray, en barrio La Carne, al sur de Rosario.
Según la acusación fiscal, aquella noche Celis estaba al volante de un Chevrolet Corsa negro con patente cambiada, mientras que García viajaba como acompañante.
De acuerdo con la investigación, el vehículo tenía pedido de captura porque había sido robado. Incluso, los investigadores sostienen que el propio García se lo había entregado a Celis para que lo utilizara, y que además le habría conseguido documentación para que pudiera circular sin inconvenientes.
El encuentro entre ambos se habría dado bajo una excusa: buscar el dinero de la venta de una amoladora en la zona de Buenos Aires y Alzugaray, un punto que en los últimos años ha sido escenario de varios episodios violentos vinculados al delito.
La balacera y el presunto intento de homicidio
Eran cerca de las 19 de ese 3 de mayo de 2022 cuando ocurrió el episodio que ahora se discute en los tribunales. Según reconstruyó la Fiscalía, un automóvil gris apareció en el lugar y abrió fuego contra el Corsa sin detenerse. Varios proyectiles impactaron contra el capó y la luneta del vehículo, aunque ninguno hirió a sus ocupantes.
Para los investigadores, ese ataque podría haber sido una maniobra para encubrir lo que ocurrió inmediatamente después. En ese contexto, la acusación sostiene que García sacó un arma y disparó dos veces contra Celis.
Uno de los proyectiles atravesó el cráneo por la zona orbital y destruyó los globos oculares, mientras que el segundo impactó en el cuello de la víctima.
Minutos después de los disparos, vecinos de la zona encontraron una escena dramática: Celis estaba gravemente herido dentro del vehículo, prácticamente moribundo. Fueron ellos quienes llamaron a la Policía para pedir asistencia.
Según la reconstrucción del caso, García se había ocultado en la casa de un vecino tras el ataque, pero luego regresó al lugar, se identificó como policía y mostró su credencial. También realizó un llamado a la Policía desde su teléfono celular Xiaomi.
La investigación detectó una maniobra que generó sospechas entre los investigadores: el policía reinició su teléfono a valores de fábrica, lo que provocó la pérdida total de la información almacenada. El fiscal explicó que el acusado intentó ocultar ese hecho durante el procedimiento.

“Cuando arribó personal policial de Homicidios para cumplir la orden de secuestro de su celular, manifestó que su teléfono había quedado dentro del vehículo de la víctima, siendo que lo tenía entre sus pertenencias”, señaló el fiscal.
Luego agregó: “Seguidamente se constató la presencia del aparato que fue formateado de fábrica por el imputado ocultando así la evidencia”.
En un primer momento, García fue demorado por su comportamiento en la escena, aunque luego recuperó la libertad sin imputación formal. El uniformado declaró que solo había sido testigo del ataque y afirmó que los disparos provenían de un Fiat Siena gris que había pasado por el lugar. Sin embargo, el rumbo de la causa cambió con el paso del tiempo.
Contra todos los pronósticos, Emanuel Celis sobrevivió luego de varias cirugías y meses de recuperación. Aunque quedó ciego y con graves secuelas físicas, logró recuperar la capacidad de comunicarse y brindó una declaración clave.
En ese testimonio identificó a García como el hombre que le disparó, detallando desde qué posición lo había hecho dentro del vehículo. Ese relato se convirtió en una de las pruebas centrales del juicio oral.
A partir de esa declaración y de nuevas evidencias, Asuntos Internos detuvo al policía en marzo de 2023. Desde entonces permanece en prisión preventiva. El acusado siempre sostuvo su inocencia y ahora buscará demostrarlo durante el proceso judicial.
El fiscal solicitó que sea condenado a 18 años de prisión por homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, además de portación ilegal de arma de fuego de uso civil, en calidad de autor.
La vida de la víctima después del ataque
Tras el intento de homicidio, la vida de Celis cambió radicalmente. Perdió la vista, su rostro quedó gravemente deformado y debió atravesar numerosas cirugías reconstructivas. En medio de esa situación, su pareja instaló un puesto de tortas asadas para sostener económicamente a la familia, que además incluye tres hijas.
Sin embargo, su situación económica siguió siendo precaria. En marzo de 2025, durante una investigación por microtráfico, la Policía lo encontró vendiendo cocaína para subsistir. En ese operativo se secuestraron 72 envoltorios de droga listos para la venta.
Durante las audiencias se prevé que declaren los policías que participaron en la investigación, especialistas que analizaron residuos de disparo, peritos que estudiaron la trayectoria de las balas y médicos que evaluaron las lesiones sufridas por la víctima.
Todos esos testimonios serán claves para determinar si el tribunal considera probado que el policía intentó matar a Celis en aquel episodio ocurrido en el sur rosarino.
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