El Mundial de Qatar quedará en la historia por haber significado el tercer título para el país, rompiendo una mala racha de 36 años sin alcanzar la gloria máxima. El campeonato marcará a toda una generación que vio por primera vez como su selección se consagraba como la mejor del planeta. Muchos de ellos ya serán jóvenes adultos, y lo asimilarán como tal. Sin embargo, otros, más pequeños y con todos los sueños por delante, lo tomarán como un antes y un después.
Quizás la manera más palpable de ver las consecuencias positivas de ver a Messi levantando la Copa del Mundo es posar los ojos en las escuelitas de fútbol, donde los más niños dan sus primeros pasos en el deporte. “Esto le generó a los nenes una identidad y entusiasmo propios del existimo infantil, de sentir como propio el suceso”, expresó Hugo Nardone, responsable de una de las academias de baby más importantes de la ciudad.
“A un deporte tan popular y apasionado como este, no creo que el Mundial le agregue mucho más. Así y todo creemos que influye y a pocos días de inscripción vemos un entusiasmo interesante en los chicos. Estamos trabajando como todos los años, recibiendo con una linda alegría a cada uno de los chicos”, agregó en diálogo con RedBoing.
Desde hace años que en cada rincón del mundo se ven camisetas de Lionel Messi. El rosarino trascendió todo tipo de fronteras y no importa idioma, cultura o tradición, su nombre es reconocido en todas partes. De eso se habla cuando se dice que “todo el mundo quería que levante la copa”. Eso, está claro, también ocurre entre los pequeños.
“Messi genera de todo. Los nenes tratan de imitarlo en todos los sentidos. La camiseta, el peinado, lo que dice, el pase que dio, el tiro libre que pateó, el festejo que hizo después del gol, todo. Y no es solo con Argentina. Se ven camisetas de la selección, del Barcelona, del París Saint Germain, todas… Es el ídolo de los nenes”, apuntó Nardone.
Sin embargo, si hay algo que dejó el Mundial de Qatar es la irrupción de nuevos ídolos. La camada conformada por Emiliano Martínez, Cristian Romero, Rodrigo de Paul, Enzo Fernández y Julián Álvarez, entre otros, también sorprendió a los fanáticos del fútbol. Y ni hablar de Ángel Di María. “Está como medio polarizado. Los canallitas usan la de Angelito”, explicó.
“El Dibu Martínez ya generaba muchas cosas en los nenes antes del campeonato del mundo. Pero ahora quedó mucho más marcado. En la escuelita tenemos un juego final que llamamos ‘Penales Mortales’, donde los nenes se dividen entre patear o atajar. Al principio teníamos muchos más pateadores, pero ahora se emparejo. El ‘Efecto Dibu’, supongo…”, sostuvo explicando el fenómeno creado por el arquero de Argentina.
En ese sentido, el responsable de la escuela de fútbol “Escuelímpicus” -ubicada en Av. Francia y Tucumán- finalizó: “Pocas veces percibí esta alegría tan desinteresada y esa unidad positiva. Hasta los ‘antifútbol’ disfrutaron del Mundial. La mayoría de las veces este deporte pone alegres, contentos o felices a una de las partes. Esta vez, generó el milagro de juntarlas…”



Comentarios