
El tablero energético global se sacudió este jueves tras los anuncios de la administración de Donald Trump sobre la toma de control de los recursos en Venezuela. En el programa Antes de Todo, por Radio Boing, el politólogo y exsecretario de Hidrocarburos de la Nación, Juan José Carbajales, desmenuzó las consecuencias de este nuevo escenario. Según el especialista, Estados Unidos ya administra formalmente el crudo venezolano, lo que implica que entre 30 y 50 millones de barriles almacenados viajarán de inmediato hacia el norte para estabilizar los precios internos de la potencia mundial en este 2026.
Carbajales explicó que, aunque parezca contradictorio, para Venezuela venderle a Estados Unidos es más rentable que enviarle petróleo a Asia, ya que se ahorra costos de flete por la cercanía. Sin embargo, la gran incógnita sigue siendo el destino final de esos dólares. “El secretario de Estado, Marco Rubio, dijo que administrarán el dinero para beneficio del pueblo venezolano y para evitar que el régimen lo use, pero todavía no está claro cómo volverá esa ganancia al país”, señaló el consultor.
Uno de los puntos más sensibles de la entrevista fue el impacto local. Carbajales advirtió que la mayor oferta de crudo en el mercado, sumada a la especulación financiera por la caída de los precios internacionales, podría afectar los planes de expansión en Neuquén. “Si el precio internacional baja, se resiente la rentabilidad de las compañías. Esto podría ralentizar el nivel de inversión en Vaca Muerta, que hoy busca duplicar su producción”, detalló.
De todas formas, el experto llevó algo de tranquilidad al asegurar que los proyectos estratégicos no se frenarán por completo. “Hay mucha infraestructura ya construida, oleoductos nuevos y planes de exportación de gas licuado lanzados. El desarrollo va a seguir, pero tal vez a un ritmo menos acelerado que el actual si el barril se mantiene barato”, analizó.
La tensión no es solo comercial, sino también militar. El analista recordó que la incautación de buques con bandera rusa en el Atlántico demuestra que el bloqueo es total. Para Carbajales, aunque Venezuela hoy solo produce cerca de un millón de barriles diarios —un volumen pequeño comparado con los 100 millones que consume el mundo—, el simbolismo de la intervención de Trump genera un “efecto rebote” que ya se siente en las pizarras de cotización.
Con la producción de hidrocarburos al tope de la agenda geopolítica, el especialista concluyó que la Argentina deberá ser eficiente en sus costos para seguir siendo competitiva en un mercado donde las grandes potencias volvieron a jugar fuerte con sus reservas.
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