A una semana del inicio de la operación “Furia Épica” liderada por Estados Unidos e Israel, el escenario en Medio Oriente parece encaminarse hacia un punto de no retorno para la teocracia iraní. En una charla con Nacho Russo y el equipo de “Todo Pasa” por Radio Boing, el historiador y analista internacional iraní Pedram Fanian analizó las fisuras internas de un régimen que define como “mafioso” y advirtió que la sociedad persa está lista para una transición democrática. “Cualquier guerra es triste, pero hoy el objetivo de debilitar a los ayatolás se está cumpliendo: han eliminado cabezas clave y la capacidad militar de Irán está en caída libre”, sentenció desde su exilio en Colombia.
Fanian, quien huyó de Irán a los cinco años tras la Revolución de 1979 debido a la persecución religiosa contra la fe bahá’í, sostiene que la prolongación del conflicto podría ser una estrategia desesperada del régimen para alterar los precios del petróleo y presionar a las bolsas mundiales. Sin embargo, asegura que el descontento interno es irreversible: “La población de Irán hoy es moderna, joven y rechaza el islam político; el 80% desea un cambio de régimen y solo esperan el momento en que la infraestructura de órdenes militares colapse para salir a celebrar”.
Para el analista, la ideología islamista es hoy apenas un “disfraz” de una estructura económica corrupta controlada por los hijos de los ayatolás.”Es un sistema similar al de Stalin; tienen purgas, se persiguen entre ellos por el control del petróleo y la minería. Hay oficiales que ya no quieren seguir esta línea”.
Fanian advierte sobre el riesgo de que sectores del propio régimen intenten una cara nueva para mantenerse en el poder. “La población no aceptará un modelo como el de Venezuela; ya saben que los llamados ‘reformistas’ son parte de la misma cúpula que justificó masacres”. Destacó la valentía de las iraníes como el motor del cambio. “El régimen ya perdió el control social: hoy las mujeres caminan sin hiyab porque cuando la gente se une, la dictadura no puede resistir”.
Aunque se especulaba con un apoyo cerrado de las potencias orientales, Fanian observa un pragmatismo absoluto en las movidas de Putin y Xi Jinping.
China: “Dependen del petróleo iraní a precios de regalo. Su mayor temor es que Irán pase a ser una ‘colonia’ de influencia estadounidense y pierdan sus inversiones millonarias”. Rusia: “Rusia sabe cómo manipular a los oficiales iraníes desde el siglo XIX, pero tienen intereses propios. Si ven que el régimen cae, negociarán sus beneficios con el que venga”. El factor Trump: El analista cree que, como negociador, el presidente de EE. UU. podría acomodar una cuota de influencia comercial china en una futura Irán democrática para evitar un conflicto mayor.
Sobre el futuro político, Fanian tiene fe en una transición liderada por el príncipe Reza Pahlavi. “Él no busca el poder absoluto como su padre; quiere ser una figura de estabilidad. Irán tiene la capacidad de formar una democracia parlamentaria porque su sociedad es mucho más sofisticada y secular de lo que fueron Siria o Irak en sus momentos de crisis”, explicó. Para el historiador, el fin de la teocracia no significaría el caos, sino la maduración de una nación que lleva 47 años esperando su liberación.

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