
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) compró más de US$1000 millones en el mercado cambiario durante enero, en una señal clave para la estrategia económica del Gobierno, mientras el riesgo país descendió hasta ubicarse en torno a los 517 puntos básicos, muy cerca de perforar el umbral de los 500. El dato se conoció tras una nueva jornada con saldo positivo para la autoridad monetaria, que este lunes adquirió US$39 millones y alcanzó así 16 ruedas consecutivas de compras.
La operación se dio en el marco de la nueva fase del programa monetario anunciado en diciembre, que tiene como objetivo central recomponer reservas y avanzar en un proceso de remonetización de la economía. Con esta última intervención, el BCRA acumula compras por US$1017 millones en lo que va del mes y las reservas internacionales brutas cerraron en US$45.740 millones.
En paralelo, el riesgo país cayó nueve unidades y se ubicó en 517 puntos básicos. Para encontrar niveles similares hay que remontarse a junio de 2018, cuando el indicador rondaba los 503 puntos, lo que refuerza la percepción de una mejora en las condiciones financieras de la Argentina.
Según datos oficiales, el organismo que preside Santiago Bausili mantiene un promedio diario de compras de US$65,3 millones. De sostenerse este ritmo, el BCRA estaría en condiciones de cumplir la meta de acumular alrededor de US$10.000 millones en reservas hacia septiembre, uno de los compromisos centrales del programa económico.
El economista Gustavo Ber destacó el contexto de estabilidad cambiaria que acompaña estas operaciones. “El dólar mayorista se reacomoda ligeramente hasta los $1437,50, extendiendo el clima de calma cambiaria y dando espacio para que el BCRA pueda continuar desarrollando la estrategia de compra de divisas, incluso por ahora por encima de las expectativas originales”, explicó. En esa línea, remarcó que el mercado espera que esta tranquilidad se consolide en el tiempo, con una convergencia de tasas reales y una mejora sostenida en la demanda de dinero a partir de febrero.
Ber también subrayó el impacto positivo en los activos locales. “Una vez más los activos domésticos aprovechan el envión del norte para extender la mejora en las valuaciones, empujadas por la positiva lectura que vienen dejando las compras de reservas del BCRA y la ola de emisiones corporativas en el exterior”, señaló. En ese sentido, remarcó que la fuerte demanda por deuda de empresas contribuye a sostener el ingreso de divisas y el fortalecimiento de las reservas.

Desde el Fondo Monetario Internacional, el proceso también recibió señales de respaldo. La vocera del organismo, Julie Kozack, afirmó que “el proceso de acumulación de reservas comenzó a un ritmo acelerado, lo cual es muy bienvenido”, y agregó que se espera que estos esfuerzos “mejoren las perspectivas para un acceso pleno y duradero a los mercados internacionales de capital”. Además, advirtió que “la implementación sostenida y más general del programa económico de las autoridades será clave para consolidar la estabilidad”.
No obstante, el desempeño del BCRA también muestra matices. Si bien la entidad compró más de US$1000 millones en enero, solo retuvo cerca del 60% de ese monto en sus reservas netas. Esto se debe a que, en paralelo, le vendió al Tesoro Nacional unos US$437 millones para atender compromisos de deuda en moneda extranjera. De este modo, la mejora efectiva en la tenencia neta de reservas se reduce a unos US$580 millones en el período.
Las operaciones se realizaron en un mercado con abundante oferta de divisas. El complejo agroexportador mantiene liquidaciones cercanas a los US$85 millones diarios en enero, a lo que se suman ingresos vinculados con emisiones de deuda corporativa y provincial, que superaron los US$6400 millones en las últimas semanas. Según el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, aún restan ingresar unos US$3600 millones adicionales.
En el plano monetario, el Central introdujo un cambio relevante en su estrategia. A diferencia de lo ocurrido a comienzos de mes, desde la semana pasada dejó de retirar los pesos que inyecta al comprar dólares, lo que provocó una baja en las tasas de corto plazo. La tasa de cauciones a un día llegó a tocar un piso del 7% anual, mientras que el pase interbancario descendió desde niveles cercanos al 50% hasta el 35% anual.
“La mayor liquidez en el sistema se notó desde el inicio de la rueda”, explicó Nicolás Cappella, del Grupo IEB. “La caución fue bajando durante toda la jornada y esa mayor disponibilidad estimamos que es producto de las compras del BCRA, sumada a la menor demanda estacional de dinero”, detalló.
De cara a los próximos meses, el foco también está puesto en la relación con el FMI. En 2026, la Argentina enfrenta vencimientos por casi US$4400 millones, aunque estimaciones privadas los reducen a unos US$2633 millones netos tras considerar los desembolsos del organismo. En febrero, el Fondo revisará las cuentas locales y, si el país cumple las metas, podría destrabarse un giro cercano a los US$1000 millones.
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