
En el último año las denuncias de comerciantes y gastronómicos por la recolección de la basura han aumentado de manera exponencial. La razón, explicaron, radica en la concentración del 80% mercado en un proveedor del servicio y los aumentos establecidos por la compañía de más del 300%.
A partir de la ordenanza N°7.600 y por disposición municipal, todos los locales que superen los 85 metros cuadrados de superficie, a excepción de los hoteles de una y dos estrellas que no brinden servicios gastronómicos, deben contratar un servicio de recolección de residuos por fuera del brindado para los vecinos.
En ese marco, desde la bancada de Ciudad Futura remarcaron que “si bien hay cinco empresas habilitadas para esta tarea, lo cierto es que sólo una, Clean City, controla casi todo el mercado”. Sin embargo, existe otro problema en el rubro, y es que las otras cuatro empresas que se disputan el restante 20% de la recolección no se encuentran en condiciones de absorber una porción mucho más grande del mismo por las especificaciones que se les solicitan.

Los comerciantes reclaman que “no existe una tarifa establecida” por parte de esa empresa. Sino, que “se cobra con parámetros totalmente arbitrarios”. El mínimo es 25.000 pesos por un servicio de 3 días de recolección con un tacho de 120 ltrs y crece hasta los 70.000 pesos en los casos de mayor caudal. Por ese motivo, nació la idea de generar pooles de locales o consorcios, que contraten entre todos y así poder licuar los valores.
“Varios comerciantes nos han manifestado su disconformidad con estas empresas porque o no están en condiciones de brindar un servicio acorde o cobran de manera arbitraria. Esta situación los coloca en una posición complicada porque la Municipalidad les impone la obligación de contratar este servicio, pero al mismo tiempo se desentiende enteramente del mercado que genera. De aquí la urgencia y la necesidad de regular esta situación”, aseguró Pitu Salinas, concejal de Ciudad Futura.
Ante esa situación, la propuesta que suena y resuena en el Palacio Vasallo es convocar en no más de 15 días a una mesa de conciliación entre representantes de comercios, instituciones e industrias enmarcadas en la tipología de “grandes generadores o generadores especiales de residuos” y los representantes de las empresas habilitadas para la recolección diferencial.

“A su vez, estamos pidiendo que el municipio elabore un índice testigo de la estructura de costos de este servicio diferencial de recolección de residuos para tener una referencia técnicamente solvente que nos permita contrastar con el delirio que están cobrando estas empresas, y poder establecer precios razonables y referencias claras para su actualización”, agregó Salinas.
En un tono similar se mostró el edil de Juntos por el Cambio Charly Cardozo, quien en diálogo con RedBoing apuntó “que desde hace varios meses se recibe la preocupación de pequeños y medianos locales gastronómicos, maxikioscos y distribuidoras que plantean que ha pasado a ser cara la recolección, y que tener la basura varios días en sus locales genera un trastorno en sus servicios”.
Por ese motivo, hay distintas alternativas planteadas entre las que se destaca “generar consorcios de pequeños y medianos comercios para que el contrato con la empresa no sea uno a uno, sino de 10 o 15 locales de una misma cuadra que contraten al recolector”.

La idea nació del seno de la Secretaría de Desarrollo Económico y Empleo de Rosario, donde su titular, Sebastián Chale, destacó que se está trabajando en esa idea con dueños de bares y restaurantes pequeños y medianos, quienes tienen dificultades para tomar los servicios de recolección de residuos de manera individual.
“Reuniendo mayores volúmenes se encuentran mejores precios. Queremos buscar esa modalidad para mejorar costos y ser más eficientes en el sistema. De ese modo se volcaría menos en los rellenos sanitarios y se optimizaría la separación, donde algunas de ellas se están realizando con recuperadores urbanos”, dijo.

Alejandro Pastore, representante del corredor gastronómico de Calle Pellegrini, destacó en diálogo que se trata de una “situación compleja con un abuso de posición dominante de parte de Clean City”, ya que “es una empresa que de enero a esta parte ha establecido aumentos muy por encima de la inflación”.
En la misma línea, destacó que el resto de las empresas que brindan el servicio no pueden absorber la demanda de la gastronomía ya que no dan abasto con elementos como la flexibilidad de horarios, los días de recolección o el caudal de residuos.
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