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Los coqueteos de Luciano Castro con Sarah Borrel derivaron en una fuerte reacción pública por parte de Sabrina Rojas y Florencia Vigna, quienes lanzaron ácidos comentarios contra el actor. Cansado de la polémica, el novio de Griselda Siciliani decidió ponerle un límite al tema.
“De eso ya no hablo”, enfatizó con evidentes gestos de bronca, al mover la mano en el aire. Protegido detrás de sus gafas de sol, Castro elevó el tono de voz durante sus declaraciones a Puro Show: “Ya está. Hablo de mí”.
En ese sentido, el actor intentó cerrar la discusión y asumió su responsabilidad personal, minimizando tanto a la madre de sus dos hijos menores como a la joven cantante.
Si estoy acá es porque me estoy haciendo cargo de algo que hice con el amor de mi vida. Lo más importante que pude conseguir en el amor lo bastardeé. Entonces me siento, pongo la carga y aclaro
Molesto por las preguntas insistentes, Castro volvió a marcar distancia: “No me lleves de vuelta al arroz con leche, porque está todo bien con todo el mundo”, protestó ante el cronista, en referencia a los ataques de Sabrina Rojas y Flor Vigna.
Además, dejó en claro cuál es su prioridad en este momento. “Yo doy de comer, listo. Ahora yo también opino y cuido a quien yo quiero, y quien me importa a mí, que es Griselda”, continuó.
Por último, el actor se mostró resignado frente a las críticas que recibe. “Después los demás que hagan lo que quieran, como hicieron siempre. A mí en un punto hasta, no digo que estoy resignado, pero ya sé quiénes son los que me van a dar, por más que yo de una nota brillante, y donde sepan que tengo razón. Yo sé que me van a dar igual”.
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