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Argentina

El Gobierno busca “jubilar” las boletas de papel y reformar las PASO antes de mitad de año

El Gobierno sabe que si logra imponer estas reglas de juego este año, llegará a la madre de todas las batallas en 2027 con un sistema que, al menos en los papeles, debería ser más ágil y menos permeable a los vicios de la vieja política.

elecciones votación
Foto: Farid Dumat Kelzi

En una jugada que apunta a limpiar el tablero político para las presidenciales de 2027, la Casa Rosada decidió pisar el acelerador con su ambiciosa reforma electoral. Aprovechando que 2026 es un año “huérfano” de urnas, el oficialismo busca instalar el debate en el Congreso ahora para evitar que los tironeos del calendario electoral ensucien la negociación. Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, el objetivo es tener las leyes sancionadas antes de que termine el primer semestre.

El corazón de la propuesta tiene dos motores: la implementación de la Boleta Única de Papel a nivel nacional y una cirugía mayor a las PASO. Sobre las primarias, el abanico de opciones en el despacho presidencial es amplio y va desde una modificación profunda hasta la eliminación directa, bajo el argumento de reducir los costos siderales del sistema actual. Sin embargo, en Balcarce 50 son conscientes de que no tienen los números propios y necesitan seducir a los gobernadores y bloques opositores para que el proyecto no muera en comisiones.

La otra gran apuesta es jubilar el sistema de boletas partidarias, ese ritual casi arqueológico de entrar al cuarto oscuro y encontrarse con metros de papel. La Boleta Única, que ya funciona con éxito en provincias como Santa Fe y Córdoba, asoma como la solución para garantizar transparencia y terminar con las viejas mañas de la “desaparición” de boletas en las escuelas. Es, en esencia, un guiño a la modernización que busca simplificarle la vida al votante y, de paso, ahorrarle miles de millones al Estado.

Esta movida no es solo una cuestión de formas; es una declaración de principios retro-tecnológica. Mientras el mundo discute el voto electrónico, Argentina intenta primero ordenar el papel. El Gobierno sabe que si logra imponer estas reglas de juego este año, llegará a la madre de todas las batallas en 2027 con un sistema que, al menos en los papeles, debería ser más ágil y menos permeable a los vicios de la vieja política.

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