
El Gobierno nacional dictó la conciliación obligatoria por un plazo de 15 días en el conflicto que involucra a la empresa Fate y ordenó dejar sin efecto los despidos anunciados, en el marco del proceso de cierre de la compañía.
La decisión fue adoptada por el Ministerio de Capital Humano, a través de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, con el objetivo de abrir una instancia de mediación entre las autoridades de la empresa y el gremio del neumático.
La intervención oficial se produjo luego de que trabajadores de Fate realizaran protestas en las instalaciones de la planta, incluso subiéndose al techo del establecimiento, en rechazo al cierre de la compañía y a la pérdida de puestos de trabajo.
Con la conciliación obligatoria, las partes quedan obligadas a retrotraer la situación al estado previo al conflicto, lo que implica la suspensión de los despidos y de cualquier medida de fuerza mientras se desarrollen las negociaciones.
Durante los próximos 15 días, el Gobierno buscará acercar posiciones entre la empresa y el sindicato para explorar alternativas que permitan destrabar el conflicto y preservar las fuentes laborales.
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