
Según estimaciones de analistas privados la inflación de enero habría sido inferior al 2,8% registrado en diciembre, interrumpiendo la tendencia alcista que se venía observando desde junio de 2025 y que se profundizó a partir de septiembre, cuando los registros mensuales volvieron a ubicarse por encima del 2%.
De este modo, el índice que difundirá el INDEC —aún bajo la metodología anterior— se habría mantenido por encima del 2%, pese a evidenciar una leve merma en el sendero ascendente de los últimos meses.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el Banco Central a partir de proyecciones privadas, estimó que la inflación del primer mes de 2026 se ubicó en 2,4%. Además, los analistas prevén que la inflación interanual cierre el año en torno al 22,4%.
Como anticipo, la inflación de la Ciudad de Buenos Aires alcanzó en enero el 3,1%, lo que implicó una aceleración de 0,4 puntos porcentuales frente a diciembre, cuando había sido del 2,7%. En la comparación interanual, la variación de precios en el distrito porteño llegó al 31,7%.
El dato de CABA se ubicó por encima de las estimaciones nacionales debido a que el Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA) ya utiliza una fórmula actualizada para medir la inflación, basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18 con base 2021. Esta metodología debía implementarse a nivel nacional este mes, pero finalmente el INDEC continuará utilizando la ENGHo 2004/05.
En cuanto a las mediciones privadas, la consultora Equilibra estimó que la inflación de enero fue del 2,2%, con subas destacadas en restaurantes y hoteles (3,8%), bienes y servicios varios y alimentos y bebidas no alcohólicas (3,1% en ambos casos), y salud (2,8%). La inflación interanual fue calculada en 32%.
El economista senior de la consultora, Gonzalo Carrera, explicó que la desaceleración mensual respondió a tres factores: una fuerte baja en alimentos y bebidas no estacionales, principalmente por una mayor estabilidad en el precio de la carne; menores aumentos en precios regulados tras los ajustes de diciembre en transporte, combustibles y tabaco; y un dólar estable, que abarató algunos bienes del núcleo inflacionario.
EcoGo Consultores, por su parte, calculó que la inflación en alimentos y bebidas alcanzó el 2,5% en enero. Según detalló, la suba estuvo impulsada principalmente por las verduras, mientras que las carnes registraron incrementos cercanos al 3,6% mensual.
La Fundación Libertad y Progreso estimó una inflación del 2,6% para enero, con una variación interanual del 32,1%, lo que —según la entidad— evidencia una aceleración en línea con la dinámica observada desde octubre. No obstante, se mostraron optimistas de cara a los próximos meses y proyectaron que “a partir de febrero podría revertirse esta tendencia y retomarse el proceso de desaceleración interanual”.
Desde la fundación explicaron que la suba inflacionaria de los últimos meses respondió a una menor demanda de pesos asociada a la incertidumbre electoral, lo que presionó sobre el tipo de cambio y luego se trasladó a los precios de los bienes transables, especialmente alimentos y bebidas. En ese sentido, señalaron que el impacto debería ir diluyéndose a medida que la depreciación del peso se incorpore al resto de los precios.
Por último, la consultora C&T relevó para la región del Gran Buenos Aires una inflación mensual del 2,4% en enero, lo que permitió “romper la tendencia al alza de los meses previos”. De acuerdo con sus estimaciones, el IPC interanual habría sido del 29,2%.
Al analizar los rubros, C&T destacó que alimentos y bebidas fue el capítulo de mayor incremento, con una suba del 4,1%, impulsada por el fuerte aumento de las verduras. La carne también tuvo un rol clave, con alzas cercanas al 5%, aunque se trató del ritmo más bajo desde octubre.
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