
La Argentina inició el año con una inflación mensual del 2,9% en enero, según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en un contexto marcado por la renuncia de su presidente y la tensión por las mediciones del costo de vida.
El dato del costo de vida se conoció en medio de la polémica por la salida del titular del INDEC, que debió hacer pública la variación tras su dimisión, generando incertidumbre sobre la continuidad de las metodologías estadísticas que se emplean para medir los precios al consumidor.
La cifra de enero rompe con la expectativa de una moderación más profunda luego de los fuertes aumentos de precios registrados durante 2025, aunque mantiene la tendencia de desaceleración en relación con los picos inflacionarios de años anteriores.
Especialistas señalan que los alimentos y servicios básicos siguen impulsando al alza el índice, aunque con variaciones en distintos rubros que marcan un panorama heterogéneo para el análisis económico.
La publicación del dato inflacionario se da en un momento en el que la economía argentina enfrenta desafíos estructurales, con debates sobre las políticas fiscales y monetarias, las expectativas del mercado y el impacto de las variaciones de precios en el poder adquisitivo de los hogares.
Este arranque del 2026 deja a la vista la complejidad de la situación económica y las tensiones que atraviesa la medición oficial de indicadores clave como la inflación, en un año electoral donde los datos de precios seguirán siendo un foco de atención para analistas, sindicatos y el gobierno.
Comentarios