
La atención de los mercados y del Gobierno nacional está puesta este martes 10 de febrero en la sede del INDEC. El instituto publicará el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a enero, el cual mostraría una merma respecto al 2,8% registrado en diciembre de 2025. A pesar de este descenso, el indicador se mantendría por encima del piso del 2%, consolidando una inflación interanual que ya roza el 32%.
La difusión de los datos se produce en un clima enrarecido tras la renuncia de Marco Lavagna y la decisión oficial de postergar la implementación de la nueva canasta de consumo (basada en la encuesta 2017/18). Por lo tanto, el indicador de hoy se seguirá calculando con la estructura de gastos de 2004/05, una fórmula que diversos sectores consideran desactualizada frente a los hábitos de consumo actuales.
Las proyecciones del mercado
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central promedió una inflación del 2,4% para el primer mes del año. No obstante, las consultoras privadas muestran matices según los rubros analizados:
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Equilibra: Estimó un 2,2%, destacando subas en Restaurantes y Hoteles (3,8%) y Alimentos (3,1%), pero compensadas por una estabilidad en el precio de la carne y el dólar.
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Libertad y Progreso: Situó la cifra en 2,6%, atribuyendo la dinámica a la caída en la demanda de pesos por la incertidumbre electoral.
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C&T: Para el Gran Buenos Aires proyectó un 2,4%, con una fuerte incidencia de las verduras y la carne, aunque esta última subió a un ritmo menor que en meses previos.
El “efecto Ciudad” y la brecha metodológica
Un dato que generó ruido en la previa fue el IPC de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA), que marcó un 3,1% en enero. Esta aceleración porteña se explica, en parte, porque la Ciudad ya utiliza la metodología actualizada que el INDEC decidió cajonear a nivel nacional. Esta brecha metodológica sugiere que, si el organismo nacional hubiera actualizado sus parámetros, la inflación informada hoy podría ser superior a la que finalmente se publique.
Desde consultoras como EcoGo advierten que, si bien la inflación núcleo muestra signos de contención por un dólar estable, los aumentos en servicios de salud y alimentos estacionales siguen presionando el bolsillo de los consumidores, dejando una inercia alta para el resto del primer trimestre.
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