
El fenómeno de El Niño será uno de los principales factores climáticos de los próximos meses y podría generar un escenario de mayor frecuencia de lluvias y tormentas en buena parte de la región. Así lo explicó el periodista especializado en meteorología Ignacio López Amorín, quien dialogó con el equipo de Antes de Todo, por Radio Boing.
Según explicó, el actual episodio de El Niño presenta una intensidad excepcional debido a las elevadas temperaturas registradas en el océano Pacífico ecuatorial. De acuerdo con el especialista, se trata de uno de los fenómenos más fuertes registrados desde mediados del siglo XX.
“Es uno de los niños más fuertes de la historia”, señaló López Amorín durante la entrevista.
El meteorólogo explicó que el fenómeno podría alcanzar durante la primavera una intensidad que lo ubicaría entre los episodios más fuertes desde 1880.
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¿Cómo impactará El Niño en Rosario?
López Amorín aclaró que la intensidad de El Niño no significa necesariamente que Rosario vaya a recibir las tormentas más fuertes. El fenómeno se define a partir del comportamiento de las temperaturas del océano Pacífico ecuatorial, a miles de kilómetros de la Argentina.
Sin embargo, el calentamiento del océano sí puede modificar los patrones atmosféricos y favorecer un incremento de las lluvias sobre la Mesopotamia, Uruguay, el sur de Brasil y el este de Paraguay.
Ese escenario también puede tener consecuencias sobre los principales cursos de agua de la región, con una mayor probabilidad de crecidas en ríos como el Paraná, Iguazú y Uruguay.
Para Rosario y el sur del Litoral, el panorama previsto es de lluvias normales a superiores a las normales durante la primavera, aunque el especialista remarcó que los fenómenos más intensos tendrían una señal más marcada hacia el final de la primavera y durante el verano.
El período de mayor atención será entre diciembre y febrero
Uno de los puntos destacados por López Amorín fue el momento en el que podría sentirse con mayor intensidad la influencia de El Niño en nuestra región.
“La señal más fuerte del Niño sería entre finales de la primavera y el verano”, explicó.
De esta manera, diciembre, enero y febrero aparecen como los meses en los que podría aumentar la probabilidad de tormentas fuertes y episodios de precipitaciones intensas.
En tanto, las zonas que presentan actualmente las mayores señales de lluvias extremas son Corrientes, Misiones y Río Grande del Sur, en Brasil.
Según los modelos mencionados por el especialista, esa región podría acumular más de 600 milímetros durante los tres meses de primavera, un volumen considerado muy elevado.
En la zona núcleo, donde se encuentran Rosario y buena parte de la región agropecuaria argentina, las previsiones apuntan a precipitaciones dentro de los valores normales o por encima de ellos.
El Niño no significa lluvias extremas permanentes
A pesar de la intensidad del fenómeno, López Amorín puso un límite a las interpretaciones más alarmistas y aclaró que El Niño no implica que se produzcan lluvias extraordinarias de manera permanente.
El calentamiento del Pacífico favorece determinadas condiciones atmosféricas, pero no permite anticipar que cada tormenta vaya a ser severa ni que toda la región vaya a experimentar inundaciones.
Por eso, el especialista diferenció entre la intensidad del fenómeno oceánico y el comportamiento puntual del tiempo en Rosario.
Qué pasará con el tiempo en Rosario
Más allá del escenario climático de los próximos meses, López Amorín también brindó un panorama para los próximos días.
Respecto de las tormentas previstas para este jueves, explicó que un frente frío avanza sobre la provincia de Buenos Aires y que el área de mal tiempo podría desplazarse hacia Rosario entre el mediodía y las primeras horas de la tarde.
En ese período aumentaría la probabilidad de chaparrones y tormentas, mientras que las imágenes de radar mostraban sectores de tormentas fuertes avanzando desde Córdoba hacia Santa Fe.
No obstante, el especialista aclaró que no se espera un evento de lluvias muy intenso y persistente sobre Rosario durante los próximos días.
Para el sábado existe una baja probabilidad de algún chaparrón aislado durante la mañana o el mediodía, mientras que luego las condiciones mejorarían. La jornada tendría períodos de sol y nubes, con una temperatura máxima cercana a los 21 grados.
Para el domingo se espera buen tiempo, con una máxima estimada de entre 20 y 22 grados.
Un comienzo de septiembre con temperaturas normales
De acuerdo con el pronóstico mencionado por López Amorín, la primera parte de septiembre comenzaría con condiciones relativamente estables en Rosario.
Entre el lunes y el viernes de la próxima semana se esperan temperaturas normales para la época, con mínimas cercanas a los 10 grados y máximas que podrían ubicarse entre los 20 y 23 grados.
El especialista remarcó que, por el momento, no se observa un evento importante de lluvias para Rosario en los próximos 20 días.
El escenario más relevante, entonces, no estaría dado por una sucesión inmediata de tormentas extremas, sino por la evolución de El Niño durante la primavera y el verano, período en el que podría aumentar la frecuencia de lluvias y tormentas fuertes en la región.
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