
Viajar a Estados Unidos para seguir a la Selección argentina en el próximo Mundial implicará un gasto muy elevado para los hinchas. Un cálculo basado en los principales costos del viaje indica que el presupuesto total para asistir a los tres partidos de la fase de grupos puede superar los 11.000 dólares, una cifra que en pesos ronda los 16 millones.
Uno de los principales gastos es el pasaje aéreo internacional. Los vuelos directos hacia Miami —ciudad que muchos fanáticos consideran como base para alojarse durante el torneo— tienen un costo promedio cercano a 1.400 dólares, aunque el precio puede variar según las escalas y la anticipación con la que se compren los pasajes.
La planificación del viaje también contempla los traslados dentro de Estados Unidos, ya que la Selección disputará sus partidos en distintas ciudades. En ese escenario, los hinchas deberán sumar vuelos internos para seguir al equipo en sedes como Kansas y Dallas, lo que incrementa de manera considerable el presupuesto total.
Otro de los gastos más importantes será el de las entradas para los partidos. Aunque todavía no está abierta la venta general, se estima que el precio promedio en reventa podría rondar los 900 dólares por encuentro. Para los tres partidos de la fase de grupos, el costo alcanzaría aproximadamente 2.700 dólares.
El alojamiento también tiene un peso significativo dentro del presupuesto. Un hotel en Miami durante una estadía de 12 noches puede costar cerca de 350 dólares por noche, dependiendo de la ubicación y el tipo de alojamiento elegido.
A esto se suman los gastos diarios, que incluyen comida, transporte y otros consumos durante la estadía. El cálculo aproximado para casi dos semanas de viaje ronda los 970 dólares.
Con todos estos factores, el costo total del viaje supera los 11.000 dólares, una cifra que refleja un fuerte aumento respecto de los mundiales anteriores.
El incremento se explica principalmente por las largas distancias entre sedes dentro de Estados Unidos, la necesidad de tomar vuelos internos y el encarecimiento general de las entradas. A diferencia de lo ocurrido en el Mundial de Brasil 2014, donde muchos argentinos pudieron viajar incluso en auto, en esta edición el traslado aéreo será prácticamente obligatorio.
En comparación con otros torneos, el gasto para los hinchas argentinos podría ser hasta cinco veces mayor, lo que convierte a esta edición en una de las más costosas para quienes sueñan con acompañar al equipo nacional en el exterior.
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