
Boca está cada vez más cerca de definir a su nuevo director técnico. Rodolfo “Vasco” Arruabarrena aceptó la propuesta realizada por Juan Román Riquelme y quedó a detalles de convertirse en el nuevo entrenador del conjunto de la Ribera.
La decisión se produjo luego de que el presidente de Boca se comunicara con el exlateral y exDT del club tras la salida de Claudio Úbeda. Según trascendió, el llamado encontró a Arruabarrena descansando en un campo de General Las Heras, en la provincia de Buenos Aires, donde escuchó la oferta y mostró rápidamente su predisposición para asumir el cargo.
Desde el entorno del entrenador aseguran que “El Vasco quiere agarrar sí o sí”, por lo que las diferencias económicas y de trabajo que todavía se encuentran en discusión no representan un obstáculo importante para concretar el acuerdo.
Con el plantel actualmente de vacaciones y el inicio de la pretemporada previsto para el 18 de junio, Boca cuenta con margen para cerrar la negociación y presentar oficialmente al nuevo cuerpo técnico antes del comienzo de los trabajos.
De confirmarse su llegada, Arruabarrena iniciará su segundo ciclo como entrenador de Boca. Su primera experiencia fue entre 2014 y 2016, período en el que tomó las riendas del equipo tras la salida de Carlos Bianchi. Durante aquella etapa logró conquistar dos títulos: el Torneo de Primera División 2015 y la Copa Argentina 2015, consolidándose como uno de los entrenadores más exitosos de los últimos años en el club.
Sin embargo, su paso también estuvo marcado por momentos difíciles, especialmente las eliminaciones frente a River Plate en la Copa Sudamericana 2014 y la Copa Libertadores 2015, esta última recordada por el episodio del gas pimienta que derivó en la descalificación de Boca.
Tras dejar el banco xeneize, Arruabarrena continuó su carrera en el exterior. Dirigió en Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Egipto y Arabia Saudita, además de tener un paso por la selección de Emiratos Árabes Unidos.
En su primera etapa en Boca dirigió 73 partidos, con un balance de 45 victorias, 13 empates y 15 derrotas, alcanzando una efectividad del 68,45%.
Además de los títulos obtenidos, su gestión también quedó atravesada por la polémica final de la Copa Argentina ante Rosario Central, recordada por los cuestionamientos arbitrales.
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