
El conflicto en el transporte público de pasajeros sumó un nuevo capítulo este miércoles. Minutos antes de que comenzara el paro total de actividades en el interior, el Ministerio de Capital Humano impuso una tregua de 15 días. De esta manera, el servicio de colectivos funcionará con normalidad mientras la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y la cámara empresaria (FATAP) retoman las negociaciones bajo supervisión estatal. En Rosario, hay colectivos de forma normal.
La decisión oficial busca evitar que el descontento salarial de los choferes se sume a la conflictividad social de una jornada clave: hoy el Senado debate la Reforma Laboral con una fuerte movilización de la CGT en las calles.
El núcleo del reclamo: la brecha interior-AMBA
El gremio que conduce Roberto Fernández exige que se cumpla el acuerdo paritario que ya rige en Buenos Aires, el cual establece aumentos del 4% escalonados (enero, febrero y marzo). Sin embargo, la situación en las provincias es compleja:
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La postura de la UTA: El gremio denuncia que en el interior el análisis se limita a “cuestiones de caja” y subrayó que los boletos en las provincias ya son mucho más caros que en el AMBA.
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La defensa empresaria: Desde FATAP sostienen que los recursos actuales son insuficientes para afrontar los aumentos, lo que genera una hoja de ruta incierta para el transporte federal.
La resolución establece que las partes deben retrotraer la situación al estado previo al conflicto. Esto implica que los choferes no pueden realizar medidas de fuerza y las empresas deben garantizar la frecuencia habitual del servicio.
“Queremos saber que no es cierto que no les alcanza”, dispararon desde la UTA a través de un comunicado, poniendo en duda la transparencia de las cuentas de las prestatarias provinciales. Durante estas dos semanas de conciliación, el Gobierno intentará acercar posiciones para evitar que, una vez vencido el plazo, el país se quede nuevamente sin transporte.
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