
Un impactante hallazgo de armamento sacudió la tranquilidad de Roldán este jueves por la tarde. En un operativo de precisión ordenado por la Justicia provincial, efectivos de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) y la Central de Inteligencia de Operaciones Especiales (CIOPE) desenterraron un arsenal oculto en un terreno baldío ubicado a unos 800 metros de la ruta AO12. El armamento, que incluye piezas de grueso calibre y cargadores, estaba enterrado en tachos dentro de un pozo dentro de un predio amurallado que, según los vecinos, permanecía sin movimiento desde hace un año.
La investigación apunta directamente a la banda de “Los Menores”, una organización criminal que ganó terreno en la región tras el debilitamiento de clanes históricos como Los Monos y la estructura de Esteban Alvarado. De hecho, la propia ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, identificó ayer durante una conferencia de prensa que brindó en Rosario a esta banda como una de las amenazas más urgentes en el mapa delictivo de Santa Fe. Los investigadores se mostraron sorprendidos por las características de algunas de las armas secuestradas, describiéndolas como “poco habituales” para el tipo de arsenal que suele circular en el hampa local.
El procedimiento se desencadenó a partir de datos precisos que manejaban los fiscales Adrián Spelta y Patricio Saldutti. Para dar con el botín, las fuerzas de seguridad debieron ingresar a un lote delimitado por cuatro tapiales altos y un portón de hierro. Fue necesaria la intervención de una retroexcavadora para remover la tierra en puntos específicos del terreno. Las armas estaban depositadas en un pozo, protegidas de forma precaria contra la humedad, listas para ser desenterradas y utilizadas.

Si bien no hubo todavía información oficial sobre el desarrollo de la causa, RedBoing pudo saber que entre el material secuestrado hay pistolas calibre 9 milímetros y fusiles de alto poder de fuego. Uno de ellos sería un AK-47 o de características similares, considerado armamento de guerra. Los vecinos relataron que, cuando ya se habían construido los muros del predio -hace algo más de un año- “nunca más se vio entrar ni salir a nadie”, lo que refuerza la hipótesis de que el lugar funcionaba exclusivamente como “caleta” o depósito de armas.
En este sentido, fuentes de la investigación destacaron que el tiempo en el que el depósito permaneció sin movimiento coincide con la fecha de detención de Lisandro “Limón” Contreras, uno de los cabecillas de “Los Menores”. El joven cayó en diciembre de 2024 en la localidad bonaerense de Tigre, poco después del crimen de Andrés “Pillín” Bracamonte. Al ser detenido, escapaba de los agentes de las TOE, que lo habían ido a buscar a una casa en la que vivía en un lujoso country en Pilar. “Limón era quien se encargaba de mover armas para la banda, también de parte del movimiento económico. Y está sospechado de la coordinación de varios hechos resonantes”, le dijo a RedBoing una voz con acceso a la causa.

Comentarios