
La verdad es que esta Fórmula 1 no termina de convencerme. Esta versión, donde los pilotos no pueden acelerar todo el tiempo y gran parte de la carrera pasa por administrar baterías, energía y unidades de potencia, me deja una sensación rara. Entiendo que ese es el camino que eligió la categoría y también las terminales que forman parte del proyecto. El éxito comercial de la Fórmula 1 demuestra que ese rumbo tiene respaldo. Pero desde el punto de vista del espectáculo, a mí particularmente no me gusta. Extraño la vieja Fórmula 1, más simple y directa.
Y si ya se empieza a hablar de modificar el reglamento en plena temporada para mejorar el show, entonces algo no está funcionando del todo bien.
En pista, la historia fue bastante clara. Cuando en el paddock empiezan a señalar a un favorito, casi siempre terminan teniendo razón. Esta vez se hablaba de Mercedes y el equipo lo confirmó: dominó la clasificación y también la carrera. Ferrari, en cambio, volvió a dejar ese sabor amargo que tantas veces repite. Primero entusiasma, parece estar para pelear de verdad, pero cuando llega el momento de tomar decisiones importantes vuelve a equivocarse.
Después de una largada espectacular de Leclerc y de otro arranque brillante de Hamilton, Ferrari tenía todo para pelear la carrera mano a mano con Russell. Los autos se mostraban competitivos y los pilotos estaban en la pelea. Pero otra vez falló la estrategia. Los tiempos de parada, las decisiones desde el muro, la lectura de lo que hacía el rival directo. Lo que tantas veces le costó a Ferrari volvió a aparecer. Y así, una oportunidad que parecía clara terminó diluyéndose.
Al final fue un podio con Ferrari tercero y cuarto, detrás de Mercedes, lo que por ahora marca el orden de la categoría: Mercedes arriba, Ferrari intentando seguirle el ritmo.
Más atrás aparecieron algunas situaciones curiosas. Norris y Verstappen, que el año pasado pelearon el campeonato hasta el final, quedaron lejos de la pelea principal. Verstappen incluso sufrió un fuerte golpe en clasificación que generó preocupación. También hubo momentos de tensión en la largada, como la maniobra de reflejos de Franco Colapinto para esquivar a Liam Lawson cuando quedó detenido en la grilla. Escenas así seguramente vamos a ver varias esta temporada.

Franco Colapinto terminó en el puesto 14º
En cuanto a los equipos del segundo pelotón, Alpine dejó sensaciones similares a las del año pasado. Gasly se mostró competitivo, pero un error en boxes complicó la carrera de Colapinto: un mecánico tocó el auto cuando no correspondía y eso generó una penalización que terminó arruinando su resultado. Sin ese stop and go quizás podría haber terminado más cerca de los puntos.
Entre las sorpresas positivas aparece Haas, que se mostró sólido, y también el joven Arvid Lindblad, una de las grandes promesas del programa de Red Bull, que tuvo un fin de semana muy destacado con Racing Bulls.
Del otro lado, Aston Martin dejó una imagen preocupante. Era algo que muchos ya imaginaban. Y uno se pregunta qué estará pensando Fernando Alonso si el equipo no logra reaccionar. Si el proyecto no levanta, podría terminar siendo uno de los grandes fracasos recientes de la categoría.
La carrera también perdió a otro protagonista importante cuando Oscar Piastri sufrió un accidente que todavía deja muchas dudas sobre lo que pasó realmente.

Así quedaron los resultados del fin de semana.
La conclusión, al menos después de esta primera fecha, es clara: Mercedes aparece como el equipo dominante. Y eso abre otra incógnita. Si la ventaja se mantiene hasta mitad de temporada, cuando se habla de revisar el reglamento, podría generarse un escenario parecido al que se vivió con la llegada de los motores híbridos, cuando Mercedes dominó durante años con Hamilton y Rosberg y la categoría se volvió bastante predecible.
De todos modos, esto recién empieza. La revancha llega rápido: en pocos días la Fórmula 1 corre en China, en un circuito muy diferente y rápido, que puede cambiar el panorama.
Por ahora, la primera impresión es esa: Mercedes adelante, Ferrari intentando acercarse y el resto tratando de no quedar demasiado lejos.
Y ojalá Alpine pueda dar un paso adelante para ver a Franco Colapinto peleando un poco más adelante.
Veremos qué pasa.
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