
La historia volvió a cruzarlos. Ángel Di María y Marco Ruben serán nuevamente compañeros en Rosario Central veinte años después de aquella experiencia compartida en la Copa Libertadores. La confirmación llegó en las últimas horas, cuando el club anunció oficialmente el regreso del delantero de 39 años y difundió un video del reencuentro entre ambos en Arroyo Seco.
El retorno no sólo impacta por el peso futbolístico del máximo goleador histórico del Canalla —con 106 goles en 282 partidos— sino también por una declaración que hoy toma una dimensión especial. En agosto de 2025, tras la victoria 1-0 ante Newell’s en el clásico rosarino, con un golazo de tiro libre de Di María, el campeón del mundo habló en conferencia de prensa sobre la presencia de Ruben en el vestuario.
“Marco para mí es el ídolo máximo del club, se lo dije siempre y es así. Me puso contento que esté en el clásico y poder darle hoy nosotros una alegría a él como hincha”, expresó entonces Di María.
Aquella noche, Ruben —ya retirado— celebró el triunfo junto al plantel. Meses después, la escena adquiere un nuevo significado: ahora volverán a compartir camiseta dentro de la cancha.
Rosario Central oficializó este sábado el regreso de Marco Ruben, quien había anunciado su retiro definitivo el 14 de diciembre de 2024 tras la victoria ante Belgrano en el Gigante de Arroyito. El club comunicó la noticia a través de sus redes sociales y acompañó el anuncio con una frase contundente del propio delantero: “No es una vuelta. Nunca me fui”.
Será la segunda vez que Ruben sale del retiro. Ya lo había hecho en mayo de 2022 y volvió en 2024, cuando el 2 de junio marcó el empate agónico ante Lanús en su reestreno. Sin embargo, ese último ciclo se cerró tras 19 partidos y un gol.
El 14 de diciembre de 2024 quedó grabado en la memoria auriazul. Tras disputar los 90 minutos ante Belgrano, Ruben se arrodilló en el campo de juego del Gigante, visiblemente emocionado, mientras sus compañeros lo rodeaban. Era el final… hasta ahora.
Libertadores 2026: una revancha pendiente
En este 2026, Ruben y Di María volverán a disputar juntos la Copa Libertadores con Central. Será la segunda vez que compartan ese desafío internacional. La anterior no dejó buenos recuerdos: el Canalla terminó último en un grupo con Atlético Nacional, Palmeiras y Cerro Porteño, sumando apenas cinco puntos.

Ahora, bajo la conducción de Jorge Almirón, el plantel sumará a Ruben junto a Di María en busca de una revancha deportiva y emocional.
La presencia del campeón del mundo podría haber sido un factor determinante en la decisión del delantero de regresar. Compartir equipo con otro símbolo surgido del club, con fuerte sentido de pertenencia y liderazgo puertas adentro, potencia tanto la jerarquía futbolística como el componente emocional.
En su despedida de 2024, Ruben había dejado palabras que hoy resurgen con fuerza: “Central es la pasión más grande que me tocó vivir en mi vida. Desde que mi viejo me trajo a los seis años por primera vez a la cancha por las boleterías de Cordiviola y entré a cocoyito con él, quedó algo adentro de mi cuerpo que no se fue ni se irá”.
También se dirigió a los hinchas con un mensaje directo: “Es un cariño y un amor sincero y excede un resultado. Nunca fui de venderles cosas que no eran, siempre fui de frente”.
Nacido en Fray Luis Beltrán, Ruben debutó el 25 de agosto de 2004, con 17 años, bajo la dirección de Ángel Zoff, en un empate sin goles ante Quilmes. Tras convertir 23 goles en 72 partidos fue transferido a River Plate y luego desarrolló su carrera en el exterior, incluyendo un paso por el Villarreal.
Su segundo ciclo en Central comenzó en 2015 con Eduardo Coudet como entrenador y fue el más productivo: 53 goles hasta 2019, antes de partir a Atlético Paranaense. Se retiró en 2022 como máximo goleador del club en la era profesional de AFA (1939-presente) con 105 tantos y como campeón de la Copa Argentina 2018. Hoy ese número asciende a 106 goles y la historia suma un nuevo capítulo.
El anuncio del regreso generó un fuerte impacto en el mundo Canalla, especialmente en un contexto deportivo irregular para el equipo. La vuelta del máximo ídolo contemporáneo representa un impulso anímico para el plantel y para los hinchas.
Y aquella frase de Di María, dicha en una noche de clásico, ahora resuena con más fuerza que nunca. El campeón del mundo ya lo había definido con claridad. Para él, Marco Ruben es “el ídolo máximo del club”. Ahora, el ídolo vuelve a casa. Y esta vez, no como visitante del vestuario, sino como socio dentro del campo de juego.
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