Lo que se perfilaba como un operativo exitoso terminó en una vergüenza para la Policía de Chaco. Durante la primera quema de estupefacientes del año, realizada bajo un calor extremo de 45 grados, siete efectivos de la fuerza quedaron detenidos tras ser descubiertos mientras intentaban ocultar parte de la droga que debían destruir.
La maniobra salió a la luz gracias a la rapidez del secretario del juez federal, quien detectó movimientos sospechosos de los agentes. En un descuido, los uniformados intentaron esconder varios panes de cocaína dentro del patrullero oficial para retirarlos del predio una vez finalizado el acto.
Según el recuento posterior, los policías intentaron quedarse con casi 10 kilos de cocaína de máxima pureza. El valor de la carga secuestrada en el mercado local asciende a unos 142.000 dólares, una cifra millonaria que los efectivos pretendían desviar del procedimiento legal para reingresarla al circuito ilegal.
La justicia actuó de inmediato y no tuvo contemplaciones. Los siete involucrados ya recibieron la imputación formal y se encuentran bajo prisión preventiva. Desde la cúpula policial y el Ministerio de Seguridad chaqueño prometieron medidas ejemplares para purgar a los elementos corruptos que mancharon un procedimiento que, irónicamente, buscaba mostrar transparencia en la lucha contra el narcotráfico.

Comentarios