
El juicio oral por la muerte de Diego Maradona vivió este jueves uno de sus momentos más tensos cuando el médico Leopoldo Luque amplió su declaración, rompió en llanto y fue increpado por Verónica Ojeda en plena audiencia. El episodio ocurrió al final de la jornada, luego de una serie de testimonios clave ante el tribunal.
La audiencia comenzó cerca de las 10.30, con la declaración de Ojeda, madre del hijo menor del exfutbolista, quien expuso durante casi tres horas. Luego fue el turno del médico Colin Campbell, quien asistió a Maradona cuando se descompensó, y del psicólogo imputado Carlos Díaz, antes de que finalmente declarara Luque, quien amplió su indagatoria por quinta vez.
El momento más fuerte se dio cuando Luque reprodujo un audio entre Ojeda y Maradona, en el que se escuchaba al exjugador en un estado de alcoholización. Tras eso, el neurocirujano expresó su angustia: “Yo a Diego lo quería. Pero esto me genera mucho dolor. Me parece muy injusto”.
Las palabras generaron una inmediata reacción de Ojeda, que desde la sala lo increpó a los gritos: “No te metas con mi hijo, hijo de puta”. Ante la escalada del conflicto, los jueces debieron intervenir para contener la situación.

Durante su exposición, Luque apuntó directamente contra Ojeda y cuestionó su accionar en los días previos a la muerte de Maradona: “Me cuesta muchísimo entender cómo Verónica Ojeda dice que lo ve mal a Maradona el 23 de noviembre y no le avisa a nadie”.
Además, rechazó versiones sobre supuestos beneficios económicos: “Yo no quería la plata de Diego. Obviamente me tenían que pagar porque era mi trabajo, pero la moto me la compré yo con mucho esfuerzo”.
También negó cualquier tipo de manipulación dentro del entorno del exfutbolista: “Se dice que nosotros manipulábamos a la familia para que se peleen entre ellos. Eso no es verdad”.
El neurocirujano insistió en su hipótesis sobre el fallecimiento del Diez y defendió su rol médico: “Yo no quiero responsabilizar a nadie penalmente porque mi teoría es que Diego muere durmiendo y lo voy a probar”. En esa línea, agregó: “Yo no desconozco ser médico de Maradona, yo aclaro mi incumbencia. Me tengo que defender”.

También respondió a cuestionamientos sobre el estado físico del exjugador antes de su muerte: “Yo lo vi el 18 de noviembre y no estaba hinchado”, al tiempo que sostuvo que la inflamación posterior se debió a maniobras de RCP.
Sobre el proceso judicial, fue contundente: “Siento una alevosía, que ante la duda todo es Leopoldo. Me tengo que defender”.
En la misma jornada también declaró por primera vez el psicólogo Carlos Díaz, imputado por su rol en el tratamiento de Maradona por su consumo de alcohol y acusado de haberlo aislado en sus últimos días. El especialista enfrenta una posible pena de hasta 25 años de prisión por el delito de homicidio simple con dolo eventual.
La jornada dejó en evidencia el alto nivel de conflicto entre las partes y sumó un nuevo capítulo cargado de emoción, acusaciones cruzadas y momentos de extrema tensión en uno de los juicios más impactantes de los últimos años.
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