
Un fuerte conflicto sacude al Santos de Brasil luego de que Robinho Jr., joven delantero de 18 años, denunciara haber sido agredido por Neymar durante un entrenamiento y analizara la posibilidad de rescindir su contrato con la institución.
Según trascendió, el episodio ocurrió en una práctica del plantel de suplentes, un día después de un partido ante Palmeiras. De acuerdo con la presentación formal realizada por el entorno del futbolista, la situación se desató tras una jugada en la que el juvenil superó al experimentado atacante, lo que habría generado una reacción violenta.
En el documento, el jugador acusa al astro brasileño de haberlo insultado y golpeado en la cara, en un hecho que fue calificado como una agresión física dentro del ámbito laboral.
A raíz de esto, sus representantes enviaron una notificación extrajudicial al club en la que reclaman medidas concretas en un plazo de 48 horas. Entre los pedidos figuran una investigación interna, el acceso a las imágenes del entrenamiento, la emisión de un comunicado oficial y la realización de una reunión para evaluar la continuidad del vínculo.
El argumento central de la defensa apunta a la “falta de condiciones mínimas de seguridad”, lo que podría derivar en una ruptura contractual con posibles reclamos por daños. Por su parte, Santos confirmó que inició un proceso interno para esclarecer lo ocurrido, mientras crece la tensión en el plantel por un conflicto que involucra a su principal figura y a una de las promesas del club.
Aunque trascendió que Neymar habría intentado pedir disculpas en el vestuario tras el incidente, la relación entre ambos, que hasta el momento era muy cercana debido al vínculo de “Ney” con el padre del chico, parece haber llegado a un punto de no retorno.
El caso generó repercusión en el fútbol brasileño no solo por la gravedad de la denuncia, sino también por el vínculo previo entre ambos jugadores, que mantenían una relación cercana antes del incidente.
Comentarios