
España atraviesa un intenso episodio de mal tiempo a raíz de la llegada de la borrasca Kristin, un fenómeno meteorológico que provocó fuertes tormentas de nieve, lluvias persistentes y ráfagas de viento en amplias zonas del país. El temporal generó serias complicaciones en la circulación, suspensión de actividades y una situación de alerta generalizada.
Según informaron los servicios meteorológicos españoles, las nevadas se registran desde cotas relativamente bajas, especialmente en regiones del centro y norte, algo poco habitual por su intensidad. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) activó avisos por nieve, viento y lluvias en la mayoría de las comunidades autónomas.
Uno de los principales impactos se da en el transporte terrestre. Más de un centenar de rutas presentan dificultades, con tramos cortados o circulación obligatoria con cadenas debido a la acumulación de nieve y hielo. Autopistas clave, como las que conectan Madrid con el noroeste del país, se vieron afectadas, generando demoras y complicaciones para miles de conductores.
El temporal también alteró la actividad cotidiana. Escuelas y oficinas públicas suspendieron clases y servicios en distintas regiones por razones de seguridad, mientras que las autoridades recomendaron evitar desplazamientos innecesarios y extremar precauciones ante el riesgo de accidentes.
Además de la nieve, la borrasca Kristin trae fuertes vientos y lluvias intensas, lo que incrementa el peligro de caída de árboles, cortes de energía y anegamientos en zonas urbanas. El mismo sistema meteorológico ya había causado importantes daños en Portugal antes de avanzar hacia España, dejando a miles de personas sin suministro eléctrico.
Aunque los temporales invernales no son extraños en Europa, la magnitud y extensión de este episodio vuelve a poner en foco la mayor frecuencia de fenómenos climáticos extremos, un tema que preocupa a meteorólogos y autoridades del continente.

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