
El proyecto impulsado por el grupo Essential Energy e YPF para producir combustibles sustentables destinados a la aviación (SAF) en la histórica refinería de San Lorenzo empezó a mostrar avances más rápidos de lo previsto y ya tiene una hoja de ruta concreta: en 2027 comenzarán las exportaciones de materia prima, mientras se avanza en paralelo con una segunda etapa más ambiciosa que apunta a completar el proceso de biorefinación en 2029. En ese recorrido también se proyecta una historia empresarial familiar: la de Federico Pucciarello, iniciada por su abuelo y hoy continuada junto a sus padres y hermanos, que encuentra en este desarrollo un paso más en el mundo de los biocombustibles.
La iniciativa contempla una inversión total de 400 millones de dólares. De ese monto, los primeros 100 millones ya están en proceso de desembolso y corresponden a la fase inicial, centrada en el reacondicionamiento de la planta y el desarrollo del pre tratamiento de insumos. Los 300 millones restantes serán necesarios para completar la etapa de biorefinación.
“El año que viene ya se hará en la planta el pre tratamiento de materias primas para SAF, ya que hasta ahí llega hoy Argentina tecnológicamente. Posterior a eso viene el proceso de biorefinación”, explicó Pucciarello en exclusiva con Red Boing.

Este primer paso permitirá a Argentina insertarse en la cadena global del SAF, aunque todavía sin capacidad de refinación local, instancia que quedará para la segunda etapa. En ese sentido, el empresario rosarino graficó: “Para hacer una analogía, la etapa de pre tratamiento es similar a lo que ocurre cuando se extrae el petróleo para luego enviar a refinación. El año que viene apuntamos a tener la materia prima para exportar a las refinadoras que están operativas”.
El acuerdo entre ambas compañías se estructura como una integración de activos y capacidades: Essential aporta el desarrollo del biocombustible e YPF la infraestructura industrial. En términos prácticos, la petrolera ya hizo su contribución con la refinería (valuada en 100 millones de dólares) mientras que el grupo privado lidera la ingeniería del proceso productivo.
“La fase 1 implicó el reacondicionamiento de la refinería que se encontraba abandonada desde 2018. La fase 2 ya está en marcha”, señaló Pucciarello. Más allá del avance en el pre tratamiento, el movimiento en la planta es hoy uno de los indicadores más visibles del avance. “Hoy debe haber fácil entre 150 y 200 personas trabajando. Hay diez empresas en el proyecto, entre eléctricas, civiles edilicias, montaje, etc”, detalló.

El principal desafío hacia adelante pasa por el financiamiento de la segunda etapa. “Estamos trabajando con distintos bancos, pero desembolsar 300 millones en argentina para un project finance no es tan fácil, es un trabajo arduo”, reconoció el empresario. Esa inversión será clave para que el país pueda completar el proceso de biorefinación y no limitarse únicamente a exportar insumos.
En paralelo, Essential busca expandir su posicionamiento en el segmento de combustibles para aviación. Entre las iniciativas en carpeta aparece un acuerdo con la brasileña Embraer para abastecer con bioetanol a su flota. Sin embargo, el desarrollo local enfrenta restricciones regulatorias.
“La Administración nacional de aviación civil (Anac) todavía no habilitó el etanol como combustible aéreo y eso postergó una muestra que teníamos preparada para Expoagro. Estamos a la espera, es un combustible que en Brasil se usa hace más de quince años”, explicó Pucciarello.
La apuesta familiar detrás del proyecto en San Lorenzo
Detrás de estos proyectos hay una tradición familiar que combina trabajo, trayectoria y visión. Pucciarello fue uno de los primeros en apostar por los biocombustibles en el país: en 2003 fundó Rosario Bioenergy, tres años antes de la sanción de la ley que reguló la actividad.
“Mi papá me llevó a escuchar por primera vez una charla sobre biocombustibles, y luego yo traje una idea más estudiada del exterior, ahí me junté con la familia para iniciar todo este camino y en 2003 fundamos Rosario Bioenergy, tres años antes de que existiera una Ley de biocombustibles en Argentina”, recordó.

Esa impronta familiar sigue vigente en Essential Energy, donde participan sus padres y sus dos hermanos, y que en los últimos años expandió operaciones a distintos mercados de América del Sur, Europa y Medio Oriente.
La apuesta en San Lorenzo sintetiza ese recorrido: un proyecto de escala industrial, asociado a un socio estratégico como YPF, que busca posicionarse en una industria global en crecimiento, pero que todavía enfrenta desafíos tecnológicos y financieros para cerrar toda la cadena de valor dentro del país.
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