
La detención el fin de semana de Luciana Martínez, conocida por su participación en Gran Hermano, bajo la acusación de actuar como “viuda negra” generó fuerte impacto. Sin embargo, en su declaración ante la Justicia la joven acusó al denunciante de abuso sexual.
Según relató el ciudadano estadounidense Bradley —quien realizó la denuncia— el episodio ocurrió en el hotel Smart de la Ciudad de Buenos Aires. El turista sostuvo que Martínez le propuso intimar en el baño de la habitación, momento en el cual otra persona habría aprovechado para arrojar por la ventana una mochila con objetos de valor, incluido su pasaporte.
En ese contexto, el apuntado es Cristian Wagner, representante de la participante, quien según la denuncia estaba dentro del cuarto al momento del hecho. La versión de Martínez es diferente. De acuerdo con su declaración, fue encerrada en el baño de la habitación del hotel y obligada a mantener relaciones sexuales.
El caso presenta contradicciones que ahora son analizadas por la Justicia. Una de ellas es que la acusación de abuso no fue realizada por Martínez al momento de su detención. Además, durante el procedimiento policial se encontraron entre sus pertenencias objetos denunciados como robados por el turista.
Por otra parte, cámaras de seguridad de un comercio cercano habrían registrado a Wagner recogiendo desde la vereda algunos de los elementos que previamente habían sido arrojados desde la habitación.
El periodista Martín Candalaft explicó que, según el relato del propio Wagner, luego de recoger los objetos “se va a su departamento, se baña y dos horas después volvió a buscar a Luciana, que según él estaba secuestrada y siendo abusada”. La investigación continúa para determinar qué ocurrió realmente durante la madrugada del sábado y esclarecer las responsabilidades en el caso.
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