La previa del Año Nuevo se convirtió en una pesadilla para miles de familias en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Tras una jornada de calor agobiante, un corte de luz masivo afectó a más de 30.000 usuarios de Edesur de manera inicial, aunque los registros oficiales del ENRE llegaron a marcar un pico de casi un millón de hogares sin servicio durante la madrugada de este miércoles.
El problema comenzó pasadas las 22:00, cuando la demanda de energía trepó a niveles críticos con temperaturas que todavía superaban los 30 grados. Según informó la empresa horas después, el origen del desastre fue una falla en la Subestación Bosques, lo que provocó un efecto dominó que arrastró a otras subestaciones de Capital Federal y el sur del Conurbano.
La comunicación de la empresa generó mucha bronca entre los vecinos. Mientras Edesur aseguraba cerca de las 4 de la mañana que ya habían normalizado el suministro para más del 50% de los afectados, la web oficial del ENRE mostraba una realidad paralela: el monitor en tiempo real indicaba que 952.036 usuarios permanecían sin energía eléctrica.
Recién a las 5 de la mañana, los números oficiales se acomodaron y bajaron a cerca de 35.000 damnificados. El barrio porteño de Recoleta fue uno de los más golpeados por el apagón, registrando casi 6.000 hogares a oscuras en el momento de mayor tensión.
Las cuadrillas técnicas trabajaron durante toda la noche para intentar estabilizar el sistema. Desde la prestataria del servicio afirmaron que el suministro regresará “en etapas”, aunque el malestar de la gente se hizo sentir con fuerza en las redes sociales ante la incertidumbre de no saber si podrán contar con refrigeración para los festejos de esta noche.
Actualmente, todavía quedan unos 30.255 usuarios sin luz, y las autoridades estiman que la normalización total del servicio recién podría concretarse después de las 10:00 de la mañana. Con el antecedente de la explosión y la falta de inversión, el inicio del 2026 se presenta con un sistema eléctrico al límite y una paciencia social totalmente agotada.

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