
La Policía concretó este martes una detención clave en el corazón del barrio 1-11-14, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Tras un operativo de control y tareas de inteligencia en la zona, los efectivos interceptaron a un hombre de 69 años en el cruce de las calles Riestra y Bonorino. Al verificar sus datos, el sistema arrojó una orden de captura vigente por un hecho gravísimo ocurrido hace cuatro años: el intento de asesinato de un efectivo de la Gendarmería Nacional.
El detenido estaba identificado como uno de los autores del ataque perpetrado en 2021. Según la investigación judicial, el hombre se presentó en aquel entonces junto a su hijo frente a un puesto de control de la fuerza federal y, sin mediar palabra, abrió fuego contra los uniformados. La balacera dejó como saldo a un gendarme herido de extrema gravedad tras recibir un impacto de bala en la nuca, con orificio de salida en el rostro.
Mientras que el hijo del sospechoso cayó detenido poco tiempo después del ataque, el padre logró escabullirse y mantenerse en la clandestinidad dentro del mismo barrio de emergencia donde ocurrió el episodio. Sin embargo, en este inicio de 2026, las tareas de saturación policial en el Bajo Flores permitieron dar con el paradero del imputado, quien ya se encuentra a disposición de la justicia bajo el cargo de homicidio en grado de tentativa.
Fuentes policiales confirmaron a la prensa que el procedimiento se realizó de manera limpia y que el detenido no opuso resistencia al verse cercado. Con esta captura, la causa judicial cierra un círculo que permaneció abierto por casi un lustro. El gendarme atacado, que logró sobrevivir milagrosamente a la herida de bala en la cabeza, recibirá finalmente la novedad de que los dos responsables del atentado deberán rendir cuentas ante los tribunales.
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