
El mercado automotor argentino comenzó a transitar una nueva etapa a partir de la eliminación total del impuesto interno que durante años impactó sobre los precios de los vehículos 0 kilómetro, especialmente en los segmentos de gama media y alta.
La medida, que comenzó a regir desde abril, puso fin al tributo conocido popularmente como “impuesto al lujo”, que llegó a aplicarse con alícuotas del 20 % y 35 %, generando fuertes distorsiones en las listas oficiales de precios.
Durante ese período, muchas terminales y concesionarias optaban por “topear” los valores de lista para evitar que determinados modelos saltaran de escala impositiva, provocando que el precio real de venta se alejara considerablemente del publicado.
Como consecuencia, numerosos vehículos medianos y grandes prácticamente desaparecieron de la oferta, mientras que las pick ups ganaron terreno al quedar exentas del gravamen, modificando el mapa comercial del sector.
Rebajas en varias marcas
Con la eliminación definitiva del impuesto, las automotrices comenzaron a reacomodar sus listas y reactivar operaciones que permanecían frenadas a la espera de la entrada en vigencia de la medida.
Entre los casos más destacados aparece Ford, que aplicó bajas significativas en varios modelos.
El Mustang GT pasó de 90.000 a 65.000 dólares, mientras que el Mustang Dark Horse quedó en 75.000 dólares.
También hubo recortes en la línea de camionetas y SUV: la Bronco V6 Badlands bajó a 74.000 dólares, la F-150 Lariat a 80.000, la Tremor a 85.000 y la Raptor a 105.000 dólares.
En Stellantis, el DS7 E-Tense cayó a 72.000 dólares, mientras que el DS3 y el DS4 se ubican en 46.500 y 51.800 dólares, respectivamente.
Toyota, Mercedes y Porsche también ajustaron
Otras terminales también avanzaron con rebajas.
Toyota y Lexus aplicaron bajas cercanas al 13 % en modelos premium como el Crown, la Land Cruiser 300 y toda su gama de alta gama.
En Mercedes-Benz, algunos modelos mostraron reducciones de hasta 25 %, como el AMG GLE 53 Coupé.
Por su parte, Audi ajustó el Q6 50 e-tron Performance, que pasó a cotizar en 128.200 dólares.
También Porsche redujo precios en toda su línea, incluyendo Macan, Cayenne, Panamera, Taycan y 911.
BMW y Volvo siguieron el mismo camino con bajas en modelos como X4, X6M, EX30, XC40 y XC90.
Un mercado que busca normalizarse
Con este nuevo escenario, el sector espera una normalización de la oferta y una recuperación de la competitividad, luego de varios años marcados por fuertes distorsiones impositivas.
Desde la industria consideran que la medida permitirá alinear mejor los precios con la realidad del mercado, ampliar la variedad de modelos disponibles y dinamizar las ventas en segmentos que habían quedado prácticamente paralizados.
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