
El Parque Nacional Los Alerces, en la provincia de Chubut, vuelve a estar bajo amenaza. A pocas semanas de haber controlado el incendio que comenzó en diciembre durante una tormenta eléctrica y que consumió alrededor de 40 mil hectáreas, surgieron nuevos focos ígneos que, según confirmaron desde el organismo, fueron intencionales y ya motivaron una investigación penal en la Justicia Federal.
En un comunicado oficial, desde Parques Nacionales fueron categóricos: “Fueron intencionales”. La afirmación, explicaron, se basa en la localización y dispersión de los focos, que luego se expandieron por acción del viento y las condiciones climáticas.
Referentes del organismo remarcaron: “No hay dudas, ni tampoco factores naturales como para hacer especulaciones y conjeturas. Acá hay una situación clara, aunque desconocemos los motivos”.
Los nuevos incendios fueron detectados en las últimas 72 horas en la zona sur del parque, específicamente en el sector conocido como La Tapera, en la margen norte del río Futaleufú, entre la población Burgos y Toro, en la portada sur del área protegida y en el límite con Chile.
El interventor del parque, Ariel Rodríguez, detalló: “Tenemos un incendio activo en La Tapera, en la margen norte del río Futaleufú, entre la población Burgos y Toro. Está en la portada sur del parque y en el límite con Chile”.

Este lunes, además, se activó un foco secundario que generó alarma en la población y obligó a la evacuación preventiva de unas 20 personas, ya que el fuego avanzó a pocos metros de viviendas.
Rodríguez fue contundente al descartar otras hipótesis: “No podemos hablar de rebrote ni de reactivación. No hay forma de que el fuego haya comenzado de otra forma que no sea intencional”, y también rechazó que pudiera tratarse de una negligencia.
Investigación federal y refuerzo de operativos
La causa por los nuevos focos recayó en la Justicia Federal, que ya interviene para determinar responsabilidades. Desde el organismo nacional indicaron que se convocó a peritos de la Policía Federal Argentina y se sumaron recursos técnico-científicos para fortalecer la investigación.
En un nuevo comunicado, señalaron: “Dado este escenario de intencionalidad manifiesta, que genera un enorme daño tanto al delicado ecosistema de los bosques patagónicos, como a los bienes personales y a la actividad turística regional, se iniciaron las acciones legales correspondientes”.
Además, anunciaron que se reforzarán los patrullajes preventivos en distintos sectores del parque y se intensificarán las medidas de fiscalización en toda la jurisdicción. En el lugar trabajan los mismos organismos que integraron el comité de contingencia del incendio anterior, con participación de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), Parques Nacionales y referentes provinciales.
La contingencia dispone de siete medios aéreos para operar, siempre que las condiciones climáticas lo permitan. El lunes, los fuertes y constantes vientos dificultaron las tareas de combate.
El nuevo episodio vuelve a poner en jaque a uno de los ecosistemas más sensibles de la Patagonia argentina, en un contexto donde las autoridades descartan causas naturales y advierten sobre una intencionalidad manifiesta detrás del fuego.
Comentarios