
El conflicto en Medio Oriente vuelve a escalar luego de que el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, advirtiera que los ataques contra Irán “no terminaron” y que el objetivo de la ofensiva es debilitar el liderazgo del gobierno islámico.
Las declaraciones se producen en medio de una creciente tensión regional y tras versiones que indican un endurecimiento del régimen iraní con la designación de Mojtaba Jamenei, lo que podría profundizar la confrontación con Estados Unidos.
En paralelo, el presidente estadounidense, Donald Trump, sostuvo que la guerra “está prácticamente terminada”. Sin embargo, desde Teherán respondieron con dureza y advirtieron: “Nosotros decretaremos el fin”.

El Pentágono anticipa una jornada de ataques intensos
En las últimas horas, el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, advirtió que la ofensiva podría intensificarse aún más.
Según sostuvo, se espera que este martes sea “la jornada de ataques más intensa” contra objetivos en territorio iraní desde que se profundizó la escalada militar.
Hegseth también lanzó duras acusaciones contra los líderes iraníes, a quienes calificó como “desesperados y desorganizados”.
“Disparan misiles desde escuelas y hospitales deliberadamente, atacando a inocentes porque saben que su capacidad militar está siendo sistemáticamente degradada y aniquilada”, afirmó el funcionario estadounidense.
Un conflicto que sigue escalando
Las declaraciones de los principales líderes internacionales reflejan la volatilidad de un conflicto que mantiene en vilo a la región y genera preocupación en la comunidad internacional por el riesgo de una escalada aún mayor.
Mientras continúan los intercambios de ataques y las advertencias cruzadas entre las potencias involucradas, el escenario en Medio Oriente sigue siendo incierto y las próximas horas podrían resultar clave para la evolución de la crisis.
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