
El cooling break del segundo tiempo de la final del Mundial 2026 entre Argentina y España terminó en el MetLife Stadium de Nueva Jersey y dejó una imagen poco habitual en la era de Lionel Scaloni: el entrenador de la Selección Argentina tuvo que agotar rápidamente varias modificaciones, algo que no suele ocurrir durante sus ciclos al frente del equipo.
Por primera vez desde que dirige a la Albiceleste, Scaloni realizó cambios tan temprano en un partido decisivo, aunque esta vez las circunstancias obligaron al cuerpo técnico a intervenir rápidamente por molestias físicas de sus jugadores.
La primera modificación llegó antes del descanso. A los 43 minutos del primer tiempo, Lisandro Martínez debió abandonar el campo de juego luego de sentir una molestia tras una infracción sobre Mikel Oyarzabal. El defensor, que había comenzado como titular en la final, no pudo continuar y fue reemplazado por Nicolás Otamendi.
Ya en el complemento, Scaloni volvió a mover piezas apenas iniciado el segundo tiempo. El segundo cambio de Argentina fue el ingreso de Leandro Paredes en lugar de Nicolás González, buscando darle mayor equilibrio al mediocampo y más control de la pelota en una final de máxima exigencia.
La tercera variante llegó a los 57 minutos, cuando Nahuel Molina ingresó por Gonzalo Montiel. El cambio apuntó a renovar la banda derecha y darle más energía al equipo en un momento de máxima exigencia física.
Pero las complicaciones físicas no terminaron ahí. A los 70 minutos, otro de los titulares de la defensa tuvo que dejar la cancha: Cristian “Cuti” Romero sintió una molestia muscular y fue sustituido por Facundo Medina.
Al mismo tiempo, el entrenador argentino aprovechó la ventana de cambios para renovar energías en la mitad de la cancha y mandó a la cancha a Giuliano Simeone en reemplazo de Rodrigo De Paul, uno de los futbolistas más importantes del ciclo Scaloni.
De esta manera, Argentina llegó al cooling break con cuatro modificaciones realizadas antes de lo que suele ser habitual en una final del mundo. La situación marca un escenario atípico para el entrenador argentino, acostumbrado a administrar los tiempos de los cambios y a mantener una estructura estable durante los partidos importantes.
Ahora, con el segundo tiempo en marcha, la Selección busca sostener el resultado y cerrar una nueva página histórica frente a España, mientras el cuerpo técnico sigue atento a la evolución física de sus futbolistas de cara al tramo final del partido.
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