
El sur de España atraviesa una situación crítica a raíz del avance de la borrasca Leonardo, que en las últimas horas dejó lluvias torrenciales, miles de evacuados y graves daños en infraestructura, especialmente en la comunidad autónoma de Andalucía. El temporal se suma a una seguidilla de fenómenos climáticos extremos que afectan al país desde comienzos de año y mantiene en alerta a varias provincias.
Según informaron las autoridades, más de 8.000 personas debieron ser evacuadas de manera preventiva ante el desbordamiento de ríos, inundaciones en zonas urbanas y el riesgo de derrumbes. Municipios de Cádiz, Málaga, Córdoba, Jaén y Granada se encuentran entre los más afectados, con cientos de rutas cortadas, interrupciones en el transporte ferroviario y barrios enteros anegados. En algunas localidades, las precipitaciones acumuladas en pocas horas superaron ampliamente los promedios habituales.
La situación genera especial preocupación por el estado de represas y embalses, muchos de los cuales se encuentran al límite de su capacidad, lo que obligó a las autoridades a realizar aperturas controladas de compuertas para evitar daños mayores. Además, los servicios de emergencia continúan con operativos de rescate y asistencia a las personas damnificadas, mientras se evalúan los daños materiales.
En este contexto, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, sobrevoló este viernes las zonas más afectadas para supervisar el operativo y coordinar la respuesta estatal junto a las autoridades regionales. No se descarta que algunas áreas sean declaradas zona catastrófica para acelerar la llegada de ayuda.
El panorama podría agravarse a partir del sábado con la llegada de la borrasca Marta, que, según los pronósticos meteorológicos, traerá nuevas lluvias intensas, fuertes vientos e incluso nevadas inusuales en algunas regiones. La Agencia Estatal de Meteorología mantiene activas las alertas y pidió extremar las precauciones ante un fin de semana que podría profundizar la emergencia climática.
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