
Tres focos de incendio se desataron en simultáneo en la zona de El Hoyo y Puerto Patriada, en la provincia de Chubut, provocando la destrucción de decenas de viviendas y la evacuación de más de 700 vecinos y turistas. Las llamas avanzaron rápidamente debido a las altas temperaturas y ráfagas de viento que alcanzaron los 70 kilómetros por hora, mientras la emergencia continúa activa.
En el operativo trabajan alrededor de 300 personas, entre brigadistas y bomberos, con el apoyo de diez aeronaves que realizan tareas de combate aéreo. Las condiciones climáticas extremas complicaron las tareas durante gran parte de la noche y la madrugada.
“Fue una noche muy difícil. No nos dio tregua en ningún momento. Se mantuvo el calor durante la noche, el viento no aflojó y recién a las cinco de la mañana empezó a calmar un poco”, relató el intendente de El Hoyo, César Salamín.
El jefe comunal remarcó además la magnitud de la emergencia y la falta de recursos frente a la cantidad de focos activos. “Teníamos muchos frentes activos al mismo tiempo y no dábamos abasto con los recursos disponibles”, señaló.
Como consecuencia de la situación, se decidió suspender la Fiesta Nacional de la Fruta Fina y mantener la emergencia ígnea en toda la provincia, con prohibición total de hacer fuego al aire libre. La prioridad, indicaron las autoridades, es la asistencia a las personas afectadas y el resguardo de las zonas pobladas.
“No estamos para fiestas. Hay familias que perdieron sus bienes y debemos ponernos del lado del vecino”, afirmó Salamín. Las autoridades provinciales continúan monitoreando la situación mientras avanzan las tareas para contener los incendios y evaluar los daños materiales provocados por el fuego.
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