
En un día cargado por la emotividad teniendo en cuenta todas las definiciones, pero sobre todo el fallecimiento de una joven hincha de Boca cuando se trasladaba hacia Mendoza para ver a su equipo, durante el partido se registraron fuertes incidentes en las tribunas. Los hinchas de Quilmes, en el mejor momento de su club durante el encuentro, generaron disturbios contra la policía y simpatizantes del Xeneize.
En el momento en que Mariano Pavone estableció el descuento en el duelo comenzaron a notarse movimientos extraños en la popular donde estaban apostados los seguidores del Cervecero. En ese momento el público del conjunto del ascenso trató de meterse en la tribuna Xeneize y empezó a tirar piedras de gran tamaño hacia la gente de Boca.
Cuando parecía que todo mermaba y el partido se reanudaba, una piedra cayó en la cabeza del jefe de seguridad del plantel de Quilmes que dejó el campo de juego por sus propios medios y con un corte en la cabeza. Para lograr apaciguar los ánimos, apareció la Infantería y logró retroceder al público del conjunto del Sur. El partido estuvo 17 minutos demorado hasta que se reanudó.

Comentarios