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Mundo

Groenlandia: la principal víctima en la lucha por el Ártico

La isla congelada que Trump necesita para competir con Rusia y China.

Luego del encarcelamiento de Nicolás Maduro, un Donald Trump, quizás un poco envalentonado, anunció que su próximo objetivo era tomar Groenlandia. El mundo, al escuchar esto, expresó su total repudio y pidió al presidente de los Estados Unidos que se detenga inmediatamente. Sin embargo, para poder comprender qué es lo que realmente ocurre en el mundo, por qué quiere el control de la isla, etc., es necesario también observar qué es lo que hacen el resto de las potencias mundiales y en qué situación está Groenlandia.

La isla más grande del mundo

Groenlandia es catalogada por muchos como la isla más grande del mundo, ubicada entre el Océano Atlántico y el Océano Glacial Ártico. Aunque posea un territorio de más de 2 millones de km², el 83 % de su superficie es una capa de hielo con un promedio de 1,5 km de grosor. Su clima puede llegar a los -50 grados y el promedio de luz solar es de 4 horas al día.

Aunque sea enorme, está prácticamente deshabitada, con un promedio de 0,14 habitantes por km². La mayoría de su población se concentra en su capital, Nuuk, que como dato curioso solo tiene cuatro semáforos. Sus habitantes se caracterizan por el consumo excesivo de alcohol y tabaco. Además, sufren la tasa de suicidios más alta del mundo: 71 cada 100.000 habitantes.
Es un territorio autónomo dentro del Reino de Dinamarca, ya que en el año 1721 el misionero luterano Hans Egede lideró una expedición a esta isla y allí se quedaron. Hoy el Estado danés solo se hace cargo de los asuntos internacionales, además de la educación y la salud. La isla y sus pobladores tienen el manejo de sus asuntos y recursos internos.

Los recursos de Groenlandia

Sus recursos naturales son muy interesantes, ya que se calcula que posee 17 mil millones de barriles de petróleo en alta mar, además de gas natural. También alberga grandes reservas de tierras raras, esenciales para la tecnología moderna, además de uranio, litio, zinc, cobre y oro. Aunque ninguno de estos recursos es explotado y solo viven de la pesca.

Por esta misma razón es tan llamativa para los Estados Unidos, ya que este país, sí tiene las intenciones y la capacidad de explotar estos recursos naturales. Además, su ubicación le permitiría a Trump reclamar tierras en el Ártico, las mismas que, por ejemplo, también reclama Rusia.

La verdadera intención de EE. UU.

A Donald Trump lo que le importa es impedir el avance silencioso de Rusia y China. Hoy en día esta isla está prácticamente rodeada por barcos rusos y forma parte de la “Ruta de la Seda Ártica” impulsada por los chinos. Esto provocaría que, ante la escasa oposición de Dinamarca, poco a poco la isla quede bajo la influencia de ambas potencias, que ya han tomado ventaja estratégica para la futura disputa por la región.

Para entender esta disputa, hay que comprender que el deshielo ha convertido a esta zona en un espacio clave a nivel global. La apertura de nuevas rutas marítimas, la explotación de recursos naturales y los puntos de exploración científica representan beneficios estratégicos para el país que logre controlar la mayor porción de territorio en esa área.
Por esto mismo, Trump asegura que la razón por la que quiere la isla es meramente por la protección de los Estados Unidos. Ya que, si él no toma el control, en pocos años esta será manejada por rusos y chinos, que hoy en día son socios comerciales y sin límites aparentes. Estos podrían terminar controlando no solo el comercio, sino también instalar futuras bases militares.

El nuevo orden mundial

Por eso mismo, debemos entender que quizás el presidente de los Estados Unidos no se volvió loco. Hoy se está imponiendo un nuevo orden mundial, donde las tres potencias —Rusia, China y EE. UU.— son las que controlan el mundo de forma repartida. Para el país americano sería una gran desventaja no controlar Groenlandia.

Uno de los ejemplos de que este nuevo orden es real es el encarcelamiento del dictador venezolano Nicolás Maduro y las fuertes intenciones yankees de terminar con el gobierno socialista de Petro en Colombia, ya que su objetivo es controlar el continente americano, imponiendo el capitalismo como modelo económico.

¿Qué pasará al final?

Realmente es poco probable que los estadounidenses decidan tomar a la fuerza Groenlandia. Es más, el mismo Donald Trump lo descartó por el momento. La idea de comprar la isla parece poco viable por la oposición de Dinamarca y de los mismos habitantes del territorio. Como última opción, y quizás la mejor para ambas partes, podría darse un acuerdo donde se otorguen ciertos permisos al pueblo yankee.

Tarde o temprano, el futuro de Groenlandia será bajo el mando de alguna potencia mundial.

 

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