
El gobierno del Reino Unido anunció este lunes una medida que promete generar debate a nivel global: prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años. La iniciativa fue presentada por el primer ministro Keir Starmer, quien aseguró que estas plataformas tienen efectos perjudiciales sobre la salud y el desarrollo de niños y adolescentes.
Durante una conferencia de prensa en Londres, el líder laborista sostuvo que la decisión responde a una creciente preocupación por las consecuencias del uso intensivo de las redes entre los más jóvenes.
“Las redes sociales hacen infelices a los niños. Facilitan el acoso y los abusos”, afirmó Starmer al defender la propuesta, que calificó como “un paso importante” para el país.
El mandatario explicó que su objetivo es que la legislación sea aprobada antes de Navidad para que la restricción pueda entrar en vigor a comienzos de 2027, posiblemente durante la primavera europea.
La medida provocó una rápida reacción de las grandes compañías tecnológicas. Desde YouTube advirtieron que una prohibición de este tipo podría generar efectos contraproducentes al empujar a los adolescentes hacia plataformas menos reguladas y con menores controles de seguridad.
“Desde hace más de diez años invertimos en experiencias adaptadas por edad, supervisadas por expertos, así como en protecciones por defecto para los adolescentes”, señaló un portavoz de la empresa, que también destacó el papel educativo que cumple la plataforma para estudiantes, docentes y familias.
Reino Unido no es el único país que avanza en esta dirección. Australia, considerada pionera en la implementación de restricciones de este tipo, e Indonesia ya cuentan con normativas similares. Además, Canadá anunció recientemente su intención de adoptar medidas equivalentes, mientras que en Francia el Parlamento analiza un proyecto para limitar el acceso a menores de 15 años.
La propuesta británica se suma así a una tendencia internacional que busca establecer mayores controles sobre el uso de las plataformas digitales por parte de niños y adolescentes, en medio de un creciente debate sobre los efectos de la tecnología en la salud mental y la seguridad de los jóvenes.
Comentarios