
Un hallazgo paleontológico de gran relevancia tuvo lugar en la costa bonaerense: a unos 50 kilómetros al sur de Miramar fue descubierto un colmillo fósil —técnicamente una “defensa”— de más de 1,60 metros de largo, perteneciente a un antiguo pariente de los elefantes que habitó la región durante la llamada “Era del Hielo”.
El descubrimiento fue detectado por un investigador que recorría la zona y reconoció la importancia del material. De inmediato dio aviso al Museo de Ciencias Naturales de Miramar, que organizó un operativo de rescate con técnicos en paleontología y un equipo de voluntarios especializados.
“Es una pieza inmensa y sumamente frágil. Al ser tan grande y estar poco consolidada, era muy fácil que se rompiera si no se aplicaban las técnicas adecuadas”, explicó Daniel Hugo , director del museo, en diálogo con el equipo de Río Extra Primera Hora por FM RÍO 96.9 . Tras un trabajo cuidadoso, el fósil fue extraído con éxito y trasladado al laboratorio de la institución, donde ahora es analizado.
Gigantes de hace miles de años
La zona de Miramar, Mar del Plata y sectores más al sur es reconocida por su riqueza en restos fósiles correspondientes a los últimos dos millones de años, un período de fuertes variaciones climáticas. En los acantilados costeros quedaron “grabadas” evidencias de la fauna que habitó la región.
El colmillo hallado perteneció a un proboscídeo, grupo que incluye a los actuales elefantes y a formas extintas como los mamuts y los gonfoterios (conocidos popularmente como mastodontes). A diferencia de los mamuts —de colmillos muy curvados—, los gonfoterios eran más parecidos en aspecto a los elefantes modernos, aunque se diferenciaban por la forma de sus muelas, adaptadas para una dieta variada que incluía pastos, frutos y ramas.
Estos grandes mamíferos lograron adaptarse durante millones de años a los cambios ambientales de la región pampeana, hasta su extinción, que en promedio se ubica hace unos 10.000 años.
¿Por qué desaparecieron?
Según explicó el especialista, la desaparición de la megafauna sudamericana podría estar vinculada a una combinación de factores: cambios climáticos y la llegada de los primeros grupos humanos al continente, que habrían intensificado la caza en un contexto de poblaciones animales ya reducidas.
“Eran animales grandes, con baja tasa de reproducción, no como un roedor. En momentos de crisis ambiental, eso los hacía más vulnerables”, señaló. Aun así, los investigadores reconocen que existen interrogantes abiertos sobre los procesos de extinción.
Un museo en medio del bosque
El fósil se encuentra ahora en el Museo de Ciencias Naturales de Miramar, ubicado en el Vivero Florentino Ameghino, la reserva forestal más antigua de la provincia de Buenos Aires. Allí se exhiben restos de fauna prehistórica regional, materiales arqueológicos de pueblos originarios y una sección dedicada a la fauna marina.
El lugar también forma parte de los atractivos turísticos de la ciudad, junto con el llamado “Bosque Energético”, un sitio rodeado de mitos populares, y otros espacios históricos y naturales que convierten a la zona en un punto clave para el turismo científico y familiar.
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