
La industria cinematográfica estadounidense encendió las alarmas este viernes ante la viralización de un video generado por inteligencia artificial que muestra a Tom Cruise y Brad Pitt peleando en una azotea, en una escena que no tiene base en ninguna producción real.
La Motion Picture Association (MPA) —organización que representa a grandes estudios como Disney, Netflix, Warner y Universal— emitió un comunicado en el que acusó al servicio chino de generación de videos Seedance 2.0 de utilizar obras estadounidenses protegidas por derechos de autor “a escala masiva” sin contar con autorizaciones ni salvaguardias eficaces para evitar las infracciones.
El clip, que fue creado con esta herramienta desarrollada por ByteDance (la empresa matriz de TikTok), comenzó a circular en redes sociales esta semana y se volvió viral en cuestión de horas. Según distintos reportes, imágenes hiperrealistas de figuras cinematográficas y personajes populares generadas con Seedance 2.0 se compartieron ampliamente, lo que profundizó las preocupaciones de la industria sobre el uso no regulado de inteligencia artificial para recrear escenas con celebridades sin su consentimiento.
This video of Brad Pitt fighting Tom Cruise and angry about killing Epstein looks completely real. It’s not. It’s AI. ByteDance’s Seedance 2.0 generates this in minutes. Think about what this means for the next election. pic.twitter.com/3FKnpfLtv9
— Alex Grankin (@grankin) February 11, 2026
En su denuncia, la MPA señaló que “en un solo día, el software chino de IA Seedance 2.0 incurrió en un uso no autorizado de obras estadounidenses protegidas por derechos de autor a escala masiva”, y exigió que la compañía detenga sus actividades infractoras, calificando el comportamiento como una amenaza a los derechos de los creadores y al ecosistema que sustenta millones de empleos en la industria audiovisual.
El caso se suma a un contexto de creciente tensión entre Hollywood y la tecnología de IA, en el que la creación de imágenes, voces y contenidos hiperrealistas sin participación humana ha planteado debates sobre la protección de la propiedad intelectual, el consentimiento de las figuras públicas y los límites éticos de su uso.
Organizadores y expertos anticipan que esta polémica podría impulsar discusiones legales y regulatorias más amplias sobre cómo equilibrar la innovación tecnológica con el respeto a los derechos de los artistas y creadores dentro de la industria cinematográfica.
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