
Según la información oficial, el hecho se registró ese mismo 24 de diciembre alrededor de las 4 de la madrugada, cuando un hombre de 37 años circulaba a bordo de un automóvil Ford Focus por Avenida Circunvalación y, al tomar la salida hacia Bulevar Avellaneda, por causas que aún se investigan, embistió a una persona de sexo femenino que se encontraba sobre la traza.
El conductor permaneció en el lugar y solicitó ayuda a transeúntes. La víctima fue trasladada al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), donde recibió atención médica, pero falleció cerca de las 5:50 a raíz de politraumatismos graves.
Investigación y pericias
Tras el hecho intervino la Agencia de Siniestralidad Vial y Delitos Culposos. Se dispuso la actuación del Gabinete Accidentológico y la realización de pericias mecánicas, fotográficas y planimétricas. También se practicaron exámenes de alcoholemia y alcoholuria al conductor, que arrojaron resultado negativo.
El hombre fue demorado y se le formó causa por homicidio culposo, tras lo cual recuperó la libertad y quedó a disposición del Ministerio Público de la Acusación.
En tanto, el cuerpo de la víctima fue trasladado al Instituto Médico Legal para la autopsia. En ese momento no portaba documentación y los cotejos de huellas dactilares y registros disponibles dieron resultado negativo, por lo que no pudo ser identificada. Los primeros estudios forenses indicaban que se trataba de una mujer con una edad estimada cercana a los 25 años, por su contextura física.
La denuncia por la desaparición
El 30 de diciembre de 2025, familiares de Luna Zárate, de 13 años, radicaron una denuncia policial por su desaparición. Indicaron que la menor se había retirado de su domicilio la noche del 23 de diciembre y que desde entonces no tenían noticias sobre su paradero.
La denuncia fue incorporada a la Oficina de Paraderos de la Fiscalía Regional 2, que activó el protocolo de búsqueda con intervención de la Brigada de Paraderos de la Policía de Investigaciones (PDI). En ese marco se realizaron tareas de campo, entrevistas a familiares y allegados, relevamiento de cámaras de seguridad —sin resultados positivos— y la difusión de la imagen de la adolescente en redes oficiales.
A partir de esa difusión pública surgió la posibilidad de que el cuerpo no identificado que permanecía en el IML correspondiera a la menor desaparecida, extremo que fue confirmado este miércoles mediante el reconocimiento por parte de sus familiares.
La causa continúa bajo investigación para determinar con precisión las circunstancias en las que se produjo el hecho.
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