
El mundo del fútbol americano atraviesa horas de profunda conmoción tras conocerse la muerte de Rondale Moore, jugador de 25 años que integró la plantilla de los Minnesota Vikings. El deportista fue hallado sin vida en el garaje de su casa en New Albany, Indiana, con una herida de bala que, según las primeras hipótesis, habría sido autoinfligida.
La noticia fue confirmada en la madrugada del domingo 22 de febrero por la propia NFL, que emitió un comunicado oficial expresando su pesar. También intervino la policía local, que informó que el cuerpo fue encontrado en el interior del garaje y que se realizará una autopsia para determinar oficialmente la causa de muerte.
En su mensaje institucional, la NFL señaló: “La NFL está profundamente entristecida por el trágico fallecimiento de Rondale Moore. Nuestros pensamientos están con la familia, los amigos y los compañeros de equipo de Rondale en estos momentos tan difíciles”.
De acuerdo con los reportes preliminares, Moore presentaba un disparo de arma de fuego y las autoridades analizan tanto las circunstancias del hecho como publicaciones recientes realizadas por el jugador en redes sociales.
En uno de esos mensajes, Moore había escrito: “Arreglé los últimos ocho meses, pero no cambió nada, no me siento mejor. No he publicado en ninguna de mis páginas mientras arreglo esta pequeña vendetta”. El texto fue interpretado en el contexto de un período marcado por lesiones que habían afectado su estado anímico, según trascendió.
La muerte también fue confirmada por el forense del condado de Floyd, mientras que la policía de New Albany indicó que no se brindarán más detalles hasta completar la investigación.
Los Minnesota Vikings difundieron un extenso comunicado en el que expresaron: “Estamos profundamente entristecidos por el fallecimiento de Rondale Moore. Mientras trabajamos para comprender los hechos, hemos hablado con la familia de Rondale para ofrecer nuestras condolencias y el apoyo total de los Minnesota Vikings. También hemos estado en comunicación con nuestros jugadores, entrenadores y personal, y pondremos a disposición servicios de orientación y recursos de apoyo emocional para cualquiera que los necesite. Nuestros pensamientos están con la familia y los amigos de Rondale durante este momento devastador”.
El entrenador Kevin O’Connell también manifestó su dolor: “Estoy devastado. Era un joven humilde y respetuoso. Como jugador fue disciplinado y resiliente. Todos estamos desconsolados”.

Por su parte, el entrenador Jeff Brohm, quien dirigió a Moore durante su etapa universitaria en Purdue y actualmente es entrenador en Louisville, destacó: “Era un verdadero placer entrenar a Rondale Moore. El máximo competidor que no se acobardaba ante ningún desafío. Rondale tenía una ética de trabajo inigualable. Un gran compañero de equipo que salía adelante en cualquier situación. Todos queríamos a Rondale; nos encantaba su sonrisa y su espíritu competitivo, siempre buscando complacer a todos con quienes se relacionaba. Nuestros pensamientos y oraciones están con Rondale y su familia; lo queremos mucho”.
Su carrera en la NFL y el impacto de las lesiones
Moore fue seleccionado en la segunda ronda del Draft de 2021 por los Arizona Cardinals. En tres temporadas con el equipo fue titular en 23 partidos, registrando 135 recepciones para 1.201 yardas y tres touchdowns, además de 52 acarreos para 249 yardas y una anotación.
Posteriormente pasó por los Atlanta Falcons, aunque una dislocación de rodilla derecha lo dejó fuera de la campaña 2024. Más tarde se sumó a la plantilla de los Vikings durante la pretemporada de 2025, pero una lesión en la rodilla izquierda sufrida el 9 de agosto en un partido de preparación volvió a marginarlo.
Las lesiones marcaron sus últimas temporadas, en un período en el que, según trascendió, también atravesó dificultades personales. Equipos como los Falcons, los Cardinals y numerosos jugadores activos y retirados expresaron públicamente su pesar por la pérdida.

La muerte de Moore representa un duro impacto para la NFL y el deporte estadounidense en general. El último jugador de la liga en fallecer fue Marshawn Kneeland, de los Dallas Cowboys, quien murió a los 24 años en noviembre de 2025, en un caso que también fue confirmado como suicidio.
En el caso de Moore, si bien la causa oficial aún no fue divulgada, las primeras hipótesis apuntan a una muerte autoinfligida. Su familia pidió respeto y privacidad en este momento de dolor.
En un mensaje difundido por allegados, expresaron: “Rondale siempre será recordado por su increíble talento en el campo, pero más aún por su gran corazón fuera de él. Su legado perdurará no solo en el fútbol, sino en las vidas que tocó con su generosidad y humildad”.
Con apenas 25 años, el receptor deja una huella imborrable en el fútbol americano y una profunda tristeza en compañeros, entrenadores y fanáticos en todo Estados Unidos.
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