
Las llamas iluminaron la madrugada en la Autopista Rosario-Buenos Aires y dejaron postales verdaderamente impactantes. Cerca de las 2:15 de este viernes, un colectivo de larga distancia quedó envuelto en fuego a la altura del kilómetro 279, en jurisdicción de Alvear. A pesar de la magnitud del incendio y la destrucción de la unidad, no hubo que lamentar víctimas ni heridos.
El vehículo, perteneciente a la empresa Lauri, circulaba vacío. A bordo solo viajaban el chofer, Marcelo de San Benito (59), y su acompañante, Germán Calderón (46). Ambos se dirigían hacia la Terminal de Ómnibus de Rosario, donde debían tomar servicio para comenzar su jornada laboral, cuando la situación se salió de control.
Una falla en pleno trayecto
Según el relato de los propios trabajadores, todo comenzó cuando un fuerte olor a humo invadió el interior de la cabina. De inmediato, tiraron el micro hacia la banquina. Al descender para revisar qué ocurría, se encontraron con el peor escenario: la parte trasera del colectivo ya estaba en llamas.

En una carrera contra el tiempo, los choferes vaciaron dos matafuegos reglamentarios en un intento desesperado por sofocar el incendio, pero la velocidad con la que se propagó el fuego hizo que fuera incontrolable.
Minutos después de dar aviso al 911, una dotación de Bomberos de Pueblo Esther llegó al lugar para combatir el foco, que para ese entonces ya había consumido gran parte de la estructura del coche.

Personal médico del SIES también acudió a la zona para asistir a los conductores. Tras ser evaluados, se constató que ambos presentaban una leve inhalación de humo producto de la cercanía con el fuego, pero no fue necesario trasladarlos a ningún hospital. La investigación del siniestro quedó asentada en la Subcomisaría 8°.
Comentarios