Dólar

Dólar Oficial:$1370 / $1420
Dólar Blue:$1420 / $1440
Dólar Bolsa:$1421.6 / $1426
Dólar Contado con liquidación:$1464.4 / $1465.8
Dólar Mayorista:$1390.5 / $1399.5
Economía

Inflación en 2,9%: el Gobierno recalibra la fase 4 y prioriza frenar los precios antes que crecer

El dato de enero obligó a ajustar el plan monetario 2026. Con ajuste de pesos, dólar en baja y expectativa por la reforma laboral, la prioridad oficial vuelve a ser consolidar la desinflación.

El 2,9% de inflación en enero encendió una señal de alerta en el arranque de 2026. El dato, que marcó el octavo mes consecutivo de suba y casi duplicó el piso de mayo pasado (1,5%), llevó al equipo económico a recalibrar la fase 4 del programa monetario impulsado por el presidente Javier Milei.

¿Qué pasó? El Gobierno decidió postergar la remonetización, reforzar el ajuste monetario y poner nuevamente el foco en la desaceleración de precios, aun cuando eso implique demorar la recuperación de la actividad. ¿Por qué? Porque la prioridad es evitar que un exceso de pesos presione otra vez sobre los precios y complique el sendero de estabilidad.

Reservas en alza y dólar en retroceso

Desde el punto de vista cambiario, el panorama muestra señales positivas. El Banco Central de la República Argentina (BCRA) está cerca de acumular USD 2.000 millones en compras de reservas, superando las expectativas de fin de 2025.

El ingreso de divisas respondió a una mayor liquidación de dólares por parte de empresas y provincias tras las elecciones legislativas, junto con una menor demanda de dólares del público. El resultado fue una caída del tipo de cambio, con el dólar mayorista perforando los $1.400 y el minorista retrocediendo cerca de 70 pesos en lo que va del año.

Este escenario permite al Gobierno llegar con mayor respaldo al período de liquidación de la cosecha gruesa, entre fines de abril y junio, momento clave para fortalecer reservas.

Más ajuste de pesos y actividad en pausa

La contracara de esa acumulación de dólares fue la emisión de pesos. Sin embargo, frente al repunte inflacionario, el Tesoro absorbió la totalidad de la expansión monetaria generada desde el inicio del año.

En la última licitación, el Tesoro refinanció el 123% de los vencimientos, retirando 1,7 billones de pesos del mercado. El objetivo es claro: evitar que un exceso de liquidez alimente nuevas presiones inflacionarias.

Este movimiento, aunque refuerza la estabilidad nominal, tiene impacto en la economía real. La actividad muestra un repunte más lento del esperado, mientras el mercado ajusta proyecciones para 2026: algo más de inflación y un crecimiento más moderado que el estimado meses atrás.

Salarios, competitividad y presión en dólares

El aumento de precios, sumado a la suba de servicios públicos y a un alza del 4,7% en alimentos y bebidas en enero, afecta el poder adquisitivo. A la vez, la combinación de dólar en baja e inflación superior al 2,5% mensual genera una apreciación del tipo de cambio real, encareciendo la economía en dólares.

Sectores como la construcción y el turismo receptivo sienten el impacto de esta dinámica, que reduce parte de la competitividad ganada en el segundo semestre de 2025.

La reforma laboral, en el centro del escenario

En paralelo, el Gobierno apuesta fuerte a la modernización laboral, que ya obtuvo media sanción y busca consolidarse como uno de los pilares del programa económico.

La referencia regional es la reforma implementada en 2017 en Brasil bajo la presidencia de Michel Temer, cuyo resultado es observado como antecedente en materia de formalización laboral.

El desafío será doble: por un lado, reducir la litigiosidad laboral; por otro, generar condiciones para que crezca el empleo formal. El oficialismo considera que la reforma debe traducirse en más inversión y dinamismo productivo, no solo en menores costos para las empresas.

Expectativa por nuevas medidas cambiarias

En el mercado también crecen los rumores sobre una posible flexibilización de controles cambiarios, tras reuniones encabezadas por el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, junto al Presidente y al titular del BCRA.

La eventual eliminación gradual de restricciones podría atraer inversiones financieras y fortalecer el ingreso de capitales, aunque por ahora la prioridad sigue siendo sostener la estabilidad de precios.

Con este escenario, el Gobierno enfrenta un delicado equilibrio: consolidar la baja de la inflación, fortalecer reservas y, al mismo tiempo, evitar que la economía quede en pausa demasiado tiempo. El éxito de la fase 4 dependerá de cómo logre armonizar esas tres variables en los próximos meses.

Comentarios

5